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Por la Paz y
un Mundo Mejor, con Salvador Allende en el Recuerdo
Marzo de 2003
El mundo se debate hoy entre la pobreza, la
dependencia y la guerra. El nuevo milenio se
vislumbra como la época de una nueva
versión de la globalización, en
la que los grandes conglomerados industriales
y financieros intentan dominar el mundo política
y militarmente. La humanidad enfrenta la pobreza
expresada en nuevas limitaciones, no sólo
en torno al trabajo y los ingresos, sino en
desocupación masiva, sin acceso a sus
derechos fundamentales, como la salud, la educación
y la cultura; ni la previsión, la vivienda
y los servicios. A cambio, debe conformarse
con informes de ganancias nunca antes obtenidas
por los monopolios mundiales, el peligro de
una represión brutal disfrazada de lucha
contra el terrorismo e intervenciones militares
dirigidas a los pueblos mismos.
Observamos que con más de alguna similitud,
hace tres decenios, los mismos intereses hoy
globalizados derrocaron al régimen más
democrático y progresista de la historia
de Chile, marcando en la práctica un
inicio para la actual crisis mundial. En septiembre
de este año se cumplirán 30 años
desde que Salvador Allende entregara su vida
defendiendo lo que hoy parece aún más
inalcanzable para la humanidad: el bienestar
de todos y la vida digna de los trabajadores.
El terrorismo de estado, hoy ejercido unilateralmente,
logró implantar en Chile el modelo económico
que pretende ahora apoderarse de la humanidad
entera. A lo largo de los años 70 y 80,
con mínimas variaciones, ese mismo terrorismo
de estado aplastó casi todo atisbo de
democracia en América Latina, dió
origen a cruentas guerras fratricidas en Africa
y Asia y generó las condiciones para
que las salidas pacíficas perdieran esperanzas,
como en el caso hoy en Medio Oriente.
Los abajo firmantes llamamos a todos los chilenos
y a nuestros amigos a hacer de este año
2003 un año de reflexión en torno
a los hechos que han llevado al mundo a su estado
actual. A recapacitar en las conquistas del
Gobierno de la Unidad Popular, presidido por
Salvador Allende, los elementos que abren la
esperanza de un mundo diferente, más
justo, solidario y en paz. Durante este año,
a través del ejemplo chileno, debemos
destacar también el valor de la solidaridad,
en este país personificada en las figuras
de Olof Palme, Harald Edelstam, Hans Göran
Franck y muchos otros, y generosamente implementado
por los partidos políticos y el movimiento
obrero sueco.
Pronto se cumplirán 30 años,
también, del inicio de la diáspora
chilena, la que aún no ve su término.
En este país superamos los 40.000. Pese
a los avances logrados, la situación
de los exiliados y emigrantes con relación
a nuestro país de origen es precaria.
Los amarres y las secuelas del régimen,
impuesto por la dictadura, no reciben la justa
atención ni las soluciones integrales
necesarias. Debemos, en esta hora de reencuentro
con lo que representamos, buscar el entendimiento
y la acción común, a fín
de superar las trabas de convivencia y además,
con ello, aumentar nuestro caudal de presencia
y participación en la sociedad en que
vivimos.
Por ello, invitamos a las organizaciones sociales,
culturales, políticas, deportivas, a
los medios de comunicaciones, a los amigos que
se esforzaron en la solidaridad para que Chile
volviera al camino democrático, a todos
los chilenos y latinoamericanos, junto al pueblo
sueco, a desarrollar actividades - seminarios,
paneles, actos culturales, y multifacéticas
formas a fín de conmemorar los 30 años
del cruento golpe militar; permitiéndonos
con ello, además, a rescatar la memoria
del Chile que buscó caminos de progreso
humano, con miras a construir mejor lo que nos
queda para alcanzar la plena libertad, la verdad,
la justicia, y así contribuir a la lucha
por la paz, la democracia y la independencia.
Comité de Iniciativa
Conmemoración 30 años Golpe Militar
en Chile
Estocolmo, Marzo 2003.
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