| Fueron demasiadas y las mataron
al final de un proceso siempre doloroso, a veces lento, para quitarles
su dignidad; en la mayor parte de los casos no pudieron. Empecinadamente
algunos demócratas post 1990 intentan una distinta exacción:
olvidarlas. Tampoco lo consiguen.
Falta, no obstante, todavía un esfuerzo para que ellas
permanezcan donde deben: en la memoria de su pueblo.
Lagos Nilsson*
A pocas calles del centro nervioso de la capital de Chile, en
la Plaza Los Héroes, sobre una estación-nudo del
Metro, se trabaja en la parte final de la construcción
del monumento Mujeres en la Memoria. Pocas veces un país
debe tanto a quienes desaparecieron –muchas de ellas sin nombre,
hubo que reivindicar su identidad– en las mazmorras y cámaras
de tortura.
Fueron jóvenes la mayoría, pero no todas. Ni todas
fueron arrastradas a los sumideros infames provistos por la dictadura
militar-cívica o asesinadas en cualquier parte tras enfrentamientos
armados o por ser sorprendidas en reuniones clandestinas. Los
números oficialmente aceptados indican que el régimen
hizo perder las huellas de 72 mujeres y asesinó a otras
118. Son desapariciones y muertes directas. No las únicas.
“Esperamos que este monumento (...) se constituya en un testimonio
público a las generaciones presentes y futuras, destinado
a fomentar una cultura de respeto a los derechos humanos en el
país y en la casa. El lenguaje plástico sabrá
interpretar nuestro anhelo”, señaló en su oportunidad
Sandra Palestro, representante del Comité Pro Monumento
a las mujeres víctimas de la represión. Nueve al
menos de las que ya no están esperaban una hija o un hijo.
Los bebés se perdieron con sus madres.
El
Estado a través del gobierno de Ricardo Lagos contribuyó
poderosamente al financiamiento de la primera parte del proyecto
y otorgó los permisos para que se ocupara el espacio público
donde se levantará la estructura. El sueño original
de quienes impulsaron la idea era instalar el recordatorio frente
a la sede del Poder Ejecutivo; no fue posible, pero el sitio finalmente
elegido les restituye –a esas mujeres y a las luchas populares–
la dignidad que antaño se les quiso birlar.
Las obras no se han detenido, es necesario todavía un
esfuerzo más; dicen en la Comisión: "El Monumento
Mujeres en la Memoria está en construcción, así
pueden apreciarlo quienes pasen por la Plaza Los Héroes,
en la intersección de Alameda con la Carretera Panamericana.
"No es que parezca, es un sueño convertido en realidad,
que inauguraremos el 12 de Diciembre próximo, a las 19:30
horas. Sin embargo, no está todo resuelto, aún nos
falta $1.800.000 que debemos reunir de ahora a esa fecha. De más
está decirles que ya no tenemos puertas que tocar, por
lo tanto les solicitamos un esfuerzo final, una contribución
personal de cualquier monto, depositada en la Cuenta Corriente
Nº 5140838, del Banco Estado, a nombre de Corporación
Villa Grimaldi (que es nuestra contraparte institucional), Villa
es el número (RUT) 73.296.600-5, para aquellas personas
que deseen hacer su aporte via internet".
1.800.000 pesos chilenos son menos de 3.000 euros o poco más
de 3.000 dólares estadounidenses.
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Mayor información sobre el monumento y el comité
puede pedirse a las casillas de correo electrónico auditri@vtr.net,
vgutierrez@terra.cl.
O encontrarse en el portal Mujeres Hoy (aquí) y en la
página Mujeres de Chile.
Las imágenes de las maquetas del monumento corresponden
al proyecto en construcción. La joven en la fotografía,
tomada en Magallanes, es Gloria Ésther Lagos Nilsson, asesinada
por Romo Mena, perro de la dictadura, en el lugar donde se encontraba
prisionera; su vivienda fue saqueada y entregada a otras personas
poco después de su arbitraria detención. Tenía
un embarazo de cuatro meses. Sus otros tres hijos –uno de los
cuales aparece en la imagen– viven en distintas partes del mundo.
Fuente:http://www.pieldeleopardo.com |