La astrología
se basa en la visión geocéntrica
de Ptolomeo, según la cual la Tierra
es el centro del universo conocido. Aunque
ya sabemos que el Sol no da la vuelta a
nuestro alrededor, según nuestra
posición, es él quien anualmente
completa un ciclo, y a este camino le llamamos
"eclíptica". Este recorrido
aparente durante un año, dividido
en doce partes, como hicieron desde la antigüedad,
recibe el nombre de doce constelaciones
y es el Zodiaco.
Pero la Astrología no estudia
estas estrella fijas, sino que intenta
explicar la relación que existe
entre la vida de nuestro planeta y el
resto del cosmos. El hombre, a través
de la observación de este movimiento
aparente del Sol y de la influencia o
cambios que comporta en la vida humana,
establece un diálogo entre el cielo
y la tierra, entre el todo y las partes.
¿Quién influye a quién?
Estamos intentar hablar desde un punto
de vista holístico en el que impera
un principio vital, el cual mantiene todo
en movimiento constante mediante la energía.
Esta energía funciona a través
de un mecanismo de ida y vuelta, y todos
nosotros estamos influidos energéticamente
por aquello que nos rodea, al mismo tiempo
que también al formar parte de
algo, influimos en el medio en que vivimos.
Las cualidades que vemos en los signos,
son el aura de la Tierra y la comprensión
del Zodiaco tiene otro componente importante
de unión con la humanidad. Todos
vivimos en el mismo planeta, somos parte
de un gran cuerpo; esto, puede abrir nuestra
conciencia un tanto egocéntrica
a un enfoque mayor hacia un pensamiento
humanista. Al mismo tiempo, también
somos parte de un cuerpo mayor: nuestra
galaxia; y otro aún mayor: el Universo.
Continua...
Los doce signos astrológicos
Cada signo está relacionado con
unos de los cuatro elementos o temperamentos
(fuego, aire, agua y tierra) y con una
de las tres motivaciones o cruces (cardinal,
fijo y mutable). La combinación
de elementos y cruces conforman las características
básicas de los doce signos.
Los signos son modelos o arquetipos que
aluden a la energía primordial,
y que a través de su irradiación
transmitida al planeta Tierra nos muestran
las cualidades que configuran lo humano.
La energía de los signos forma
parte del inconsciente colectivo que va
desarrollándose a medida que crecemos
en conciencia y comprensión. Los
signos aclaran o especifican la naturaleza
de la energía contenida en cada
uno de los planetas.
Todos los planetas, no solamente el Sol,
están afectados por el signo que
lo contiene. A través de la observación
podemos ver cómo personas con planetas
en el mismo signo tienen un enfoque parecido
de esa energía, porque el signo
da al planeta una disposición determinada.
Motivación y temperamento
(Cruz y elemento)
Lo que llamamos cruces configuran la motivación
o impulso esencial del signo. Nos indica
la ley que está detrás y
responde al porqué de una actuación
determinada.
Existen tres cruces: cardinal,
fijo y mutable
Por otra parte los temperamentos de fuego
y agua son subjetivos, se conducen por
criterios personales e intuitivos. En
cambio, los de tierra y aire, son más
objetivos porque observan los hechos de
una forma menos personal.