Suecia - Estocolmo


Opinión

HIEROCRACIA INCONGRUENTE

 
Por: José Santana Prado
/estocolmo 2007
 
                             


Ya se sintió en México la semana santa; un año más de revivir la supuesta ejecución del Jesús histórico en todo este largo y bello país, en todo lo ancho del pacifitlántico, a través del norsur de este fabuloso cuerno de la abundancia.
La semana santa en México, debemos reconocer, nos trae las vacaciones de primavera y, en el caso de la escolaridad, viene doble, puesto que la semana de pascua llega de la mano junto con la primera. Aquí gozamos todos de, por lo menos, algunos días de asueto, seamos católicos o no, cristianos o de cualquier religión incluyendo los carentes de tendencia religiosa. En breves palabras, es una vacación impuesta al pueblo de México por la iglesia católica.

¿Cómo es en México la semana santa? Debido a que en nuestro país, la mayoría es de práctica católica, tiran la casa por la ventana, queremos decir, gastan lo inimaginable en carros alegóricos, vestidos de la época jesuítica, viajes a ciertos lugares donde la muerte del Jesús histórico se lleva a cabo cada año con lujo de detalles. Los actores se la toman muy en serio, se preparan física, mental y espiritualmente para este acontecimiento, sin omitir al personaje central, el cual es clavado en la cruz a veces con la realidad y el dolor asomando por su atribulada persona; clavos y azotes, caídas y cansancios verdaderos; llagas y laceraciones que necesitarán medicina y un doctor para que las apague.
Dentro del país de la Serpiente Emplumada existen algunos lugares especiales por el exagerado exhibicionismo que causan y por los auto castigos infligidos a los pecadores- actores que participan en esta representación. Lugar: Iztapalapa, en el 164 aniversario de la representación de la muerte de Jesús de ese barrio, donde los pecadores- actores recorren calles y más calles descalzos, ante un sol abrasador, con el dorso desnudo y cargando un peso de muchas varas con espinas que se adentran en la carne del penitente sin pedir permiso, causando piel desgarrada y manantial de sangre; insolación y desmayo, que a veces termina esta ostentosa aventura en la cama de un hospital y muchos días para sanar el cuerpo.

Taxco, Guerrero. Esta vez, según la versión televisiva, más de doscientos hombres fueron “encruzados”, esto es, poner los brazos en cruz y atarles un enorme racimo de varas con espinas para después caminar un vía crucis doloroso hasta que el cuerpo aguante. En otros lugares de este “piadoso” México, hay quienes arrastran cadenas con pies descalzos, propinándose latigazos en la espalda, hombros y pechos desnudos, hasta reventar la epidermis y hacer inminente la aparición del líquido universal de vida, la sangre. ¿Y las pencas filosas y agudas del nopal? También son parte de los instrumentos de castigo para expiar las culpas del pecador- actor en este país del tercer mundo vecino de los gringos. Esto y más, es producto de una imposición religiosa venida allende el mar Atlántico, traída de la madre enferma y fanática España de la Edad Moderna. Al parecer la celebración de una muerte, cada año, es un espectáculo que cae dentro de la nociva perversión humana.

En el transcurso de esta semana santa del año 2007 ocurrió algo que causó la sacra indignación de la hierocracia católica, quien se quejaba amargamente de la ley del aborto aprobada en la ciudad de México, la cual especifica que toda mujer tiene el derecho de abortar si así lo desea, bajo su propio riesgo, pero haciendo uso de su libertad constitucional.

La prepotente y amenazadora cúpula católica, lanzó su anatema a los cuatro vientos: “Todo aquel médico, enfermera, y por supuesto la paciente- pecadora que aborte quedará automáticamente excomulgado; de igual manera lo estarán los legisladores y políticos que apoyaron dicha ley”. La naturaleza nos enseña que el cuerpo femenino es propio de cada mujer, por qué debe mandar el hombre o la iglesia sobre ese cuerpo, por qué debe decidir qué hacer o no, ¿con qué derecho?
No cabe duda que la arrogancia y prepotencia de la jerarquía católica en México, ha vuelto a sus andadas, como en sus mejores tiempos. No sirvió de nada el esfuerzo de los grandes hombres de la Reforma del siglo XIX, pues las limitaciones que se aplicaron en aquel tiempo a la iglesia católica, hoy, de un plumazo han sido borradas. ¡Qué lástima! Los presidentes y políticos irreverentes, así como los traidores, han echado por tierra el colosal empeño reformista de mantener a la “universal” en su lugar, donde le corresponde, o sea, fuera de la política y de las atribuciones del estado.

Una pregunta obligada es ¿por qué la iglesia católica no es equitativa, imparcial para medir con su santo rasero los acontecimientos de la grey mexicana? ¿Por qué permite que los pecadores- actores de semana santa se auto flagelen y martiricen, si eso va en contra de la salud física y espiritual, igualmente hiere a la propia dignidad humana? Esta actitud de los actores – pecadores es mórbida, bárbara y denigrante y, por supuesto, denota un grado inmisericorde de ignorancia, no calza con el siglo XXI. ¿Y la iglesia “universal”? ¡Callada!, aceptando e incitando de una forma sutil estos auto atentados físicos que van en contra de la moral universal y natural del ser humano, que es, estar sano del cuerpo y de la mente sin menospreciar la salud espiritual.

¿Por qué la iglesia mal llamada universal (la católica) calla, esconde y protege a los curas pederastas, y hablo de nuestro México amén de otros países, cuando éstos allanan el cuerpo, la conciencia y el alma de los pequeños, quienes durante el transcurso de sus vidas quedarán marcados con el estigma de la violación para siempre? ¿Cómo quién? Para la vergüenza de México y de la iglesia tenemos a Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo, quien abusó durante años de los niños de su propia institución, dejándolos con un trauma para toda la vida. ¿Por qué sabemos esto? Uno de sus discípulos lesionados tuvo el valor de escribir un libro narrando todas las canalladas de este nefasto personaje.
¿Qué esconde la iglesia católica debajo de las faldas de los sacerdotes pedófilos? ¿Sólo testículos? ¿Fiebre sexual? ¿Discapacidad mental? ¿Cuerpos y mentes completamente perversos y valetudinarios? ¿Por qué se violenta para con sus pupilos que tienen el derecho al aborto como parte inherente de su libertad? ¿Y los múltiples fetos escondidos en medio de las paredes de los conventos que se encontraron en el siglo XIX, en la época reformista, de las monjas violadas por los curas y por otros, que abortaron y emparedaron para ocultar su actitud?
¿Por qué la iglesia “verdadera” no llama al orden a curas pederastas y monjas sáficas con estos defectos que tanto daño hacen al país y a su propia imagen de iglesia, en vez de estar haciendo política o criticando y anatematizando a los políticos que legislan a favor del aborto, de la píldora anticonceptiva o de cualquier cosa que no favorezca a esta iglesia absorbente, dentro de sus fines de control?

La Inquisición o Santo Oficio, hoy llamada Congregación para la Doctrina de la Fe, al parecer aún existe con sus torturas físicas y mentales en pleno siglo XXI, puesto que la iglesia católica permite la auto flagelación para quitar los pecados que nunca se han cometido, sólo que antes el flagelo lo propinaba algún dominico, hoy, lo hace individualmente cada penitente bajo la anuencia católica. En este nuevo siglo, la iglesia permite la representación insalubre de dolor, llanto y desmayo cada año, para que, según la hierocracia, no muera la fe, no muera el fanatismo y prevalezca su poder sobre las ovejas. Estas prácticas son verdaderamente irracionales, van en contra de la dignidad humana, son bofetadas directas a la inteligencia y los valores de vida, por ello el cristianismo, sobre todo el católico, es nihilista, niega las bondades de la existencia, del cuerpo y del espíritu; incita y promueve la negación de la carne y la felicidad humana por medio de ridículos sacrificios contra natura. Entonces bien, las exégesis, de las escrituras cristianas son aplicadas a conveniencia, a veces se tornan en leyes y fundamentalismos y en otras circunstancias, en libertinaje, como en el caso de la pederastia, fluye con naturalidad y sin castigo para los involucrados.
En México, como en otras partes del mundo, el catolicismo entró a la fuerza, con sangre, un templo sobre otro templo, sustituyendo otros dioses por un dios, cayendo en un sincretismo aberrante que, ha hecho del país de los aztecas y los mayas, un reino dócil y cautivo del incienso y de las campanas que una vez trajeron de la fanática España. Por qué no mejor poner un alto al enriquecimiento ilegitimo de algunos sacerdotes que gozan principescamente de la vida con abusos y excesos a costa del sacrificio de las pobres ovejas, dejando a éstas trasquiladas de su lana ($).

Nuestro lugar como país en el tercer mundo indica el hecho de que, hay peregrinos y peregrinaciones que tardan dos meses o mucho más en llegar a su destino, sea éste la basílica de Guadalupe o cualquier otro. El peregrino deja de trabajar, de alimentar a su familia y de producir cosas de valor, elementales para la sobrevivencia, con tal de inmiscuirse en una aventura por demás peligrosa y nada productiva, por el contrario, deja en las arcas de las castas sacerdotales, su piel, sudor y esfuerzo, su fe, así como igualmente su enorme ignorancia y su poca riqueza. ¿Por qué esos recorridos, alguna vez fatales, pues terminan en la muerte del peregrino, desbarrancado, asaltado, mordido por alguna serpiente o disminuido en su físico, no las prohíbe el catolicismo? Por el contrario, entre más humo e incienso, pensamientos, creencias y actividades adormecedoras tengan los adeptos, más cautivos serán de las parásitas prosapias sacerdotales.
¿Por qué en México existen pueblos y lugares en que a diario se celebra algo religioso? ¿Control ovejuno? ¿Pan y circo? Aunque casi siempre el circo se da sin que aparezca el pan.

Hoy en día que hubo la necesidad religiosa de unirse para contra atacar la ley del aborto, si salió a flote la catoliquísima palabra Ecumenismo, porque cristianos y católicos unidos, alzaron la voz para acallar la controvertida ley del aborto. ¿Qué ya no recuerdan los cristianos no católicos, que según la ortodoxia vaticana los demás son apócrifos, falsos, es decir, no tienen en sus manos la religión verdadera, o lo que es lo mismo, sólo son sectas, no religiones; por eso fueron atacados, martirizados y muertos en siglos pasados sobre todo en el siglo XVI, en la época de Lutero?

Ahora bien, ¿atentar contra la vida es sólo el aborto? Atentar contra la vida y la moral de acuerdo con el criterio católico o mejor dicho, con el criterio de la jerarquía, no es que existan violaciones, profanaciones de infantes ni auto destrucción del cuerpo físico, ni otras tantas aberraciones y contradicciones que se viven dentro de esta corriente nihilista llamada catolicismo.
Nosotros insistimos que atentar contra la existencia, de alguna manera, es dejar a un niño traumado para toda la vida, es decirle al incauto que se condenará si no hace tal cosa o deja de hacerla. Atentar contra la vida es lo que hizo la iglesia católica con su órgano ejecutor, la Inquisición, en épocas pasadas de quemar, torturar, colgar y de alguna manera asesinar a millones de seres humanos inocentes, pues tan sólo eran eliminados por el enorme “pecado” de diferir en opiniones, prácticas o creencias con respecto al dogma católico de imposición, “o estás conmigo o estás contra mí”. ¿Y de esto qué dice la iglesia “verdadera”? (una disculpa verbal de Karol Wojtyla antes de morir, no repara el daño). Esto no es atentar contra la existencia, es más que eso, es aniquilar a la vida misma en el nombre de dios. Por lo tanto, la postura actual del catolicismo en México es ridícula, nada propia y sin soporte moral para prohibir ninguna cosa, mucho menos la ley del aborto.

¿Y la posición que tomó la iglesia católica en la Segunda Guerra Mundial de hacerse la sorda y muda, aun con la advertencia europea de que, Hitler asesinaba polacos con saña en ese país católico, qué? ¿No es esta actitud de la iglesia verdadera un vil asesinato y complicidad con el fascismo?
¿Quién jugó un papel importantísimo al finalizar la Segunda Guerra Mundial, al proveer pasaportes e identidades falsas para los nazis asesinos y preparó las vías de huida hacia Argentina y Sudamérica? ¡La iglesia católica al mando de Eugenio Pacelli, Pío XII (papa de 1939 a 1981) a cambio de dinero y obras de arte robadas! Esta acción, de igual manera, es atentar contra la vida, es contradecirse en lo más profundo de sus textos y libros sagrados.

La universal es experta en torturas tanto físicas como mental- espirituales, debido a que siempre inventa castigos para sus adeptos (excomuniones, infiernos, anatemas, etc.); los retiene en su seno por la ley del terror psico- mental, pero, claro, eso no es atentar contra la vida. ¿Y las mentiras y ocultamientos así como la destrucción de la historia verdadera que la iglesia ha cometido a través del tiempo como: los Evangelios Gnósticos, los libros Apócrifos, que no favorecen al Nuevo Testamento?

Igualmente la destrucción de los Códices Mayas y Aztecas con otra visión del cosmos y la creación, incluyendo sus deidades y fórmulas religiosas, propias de la mentalidad americana; documentos valiosísimos, históricamente irremplazables que se han perdido para siempre, tan sólo por imponer la idea católica sobre otra muy diferente, de un mundo que ni siquiera sabían que existía, ¿no es atentar y perpetrar un flagrante homicidio a la vida, a la historia y en general a la humanidad?

Asesinaron al papa bueno, Juan Pablo I, porque intentó sanear a la iglesia; destituyendo a cardenales y obispos corruptos como Marcinkus, el encargado del Banco del Vaticano, el cual estaba en truculento negocio con el Banco Ambrosiano de Roberto Calvi. Sí, la mafia vaticana ejecutó a Albino Luciani (1912- 1978) en el trigésimo tercer día de su pontificado, en septiembre de 1978 por tratar de mejorar a la cúpula romana, pero fue inútil, el poder de la materia venció al poder de la buena voluntad. Eliminar al vicario de Cristo en la tierra por su propia iglesia, por manos de la santa mafia vaticana, ¿no es la máxima fórmula de atentar contra la vida que se pueda llevar a la práctica?
El diezmo es otra de las grandes patrañas que las clases sacerdotales han proclamado como voluntad divina; como si a dios le importara gastarse un dinero devaluado de un pobre e ignorante tercer mundista. El dinero es para que lo usen los seres de carne y hueso, de lo contrario, no veríamos catedrales y palacios vaticanos que ofenden con su ostentosidad al mísero dador de limosnas, al feligrés que observa la vida de lujo, collares y anillos que portan los jerarcas del catolicismo.

Atentar contra la vida es, la insatisfecha megalomanía que exuda por los poros el catolicismo cupular y rimbombante que procede del Vaticano y que ha infectado a nuestros pueblos, incluyendo a sus jerarcas locales.
Verdaderamente es intolerable la connivencia que ejerce la jerarquía católica para con sus ministros, sean éstos pederastas, homosexuales o violadores o mejor expresado, la medida para juzgar los demás casos y situaciones, no es la misma, por eso se ostenta el poder, para juzgar y aplastar al que no lo tiene, por “derecho divino”, cree pensar la gerontocracia nihilista.
Lo que podemos agregar es que, la Inquisición, creada en el siglo XIII por Inocencio III en el año 1215 y perfeccionada por Gregorio IX en 1231, (según algunos autores) se supone que existió durante 605 años al exterminio de ésta en 1820, o en realidad aún existe, pues tiene poder sobre la carne y el espíritu y causa desasosiego entre su grey, pero sobre todo, quiere llevar al cadalso a todo aquel o aquella que practique o sea cómplice del aborto en nuestro país, o que esté en desacuerdo con respecto a sus fines de control.
Alguien sugirió que, “el clero católico, es según el viento; un verdadero tigre en la superioridad, zorro taimado en la igualdad y manso cordero en la adversidad”.
Y nosotros declaramos que, “por sus hechos los conoceréis”.

José Santana Prado >>
 
 
Tenamaztle
Un defensor de los Derechos Humanos
guerrero y jefe caxcan Tenamaztle. Quien organizó la llamada guerra chichimeca en los confines de Mesoamérica, contra el conquistador español.
Tenamaztle fue apresado y eviado a España donde conoció a Fray Bartolome de las Casas, quien lo ayudo en sus peticiones ante el rey. El pedía respeto a los derechos de los indígenas, evitar los abusos y la concordia pacífica.
 
 

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