Suecia - Estocolmo


Desde México
ESCLAVOS DE LA TECNOLOGÍA



Por: José Santana Prado
México/estocolmo


Los siglos XX y XXI se han caracterizado por la infinidad de cosas y de causas que han revolucionado al mundo, pero no podemos asegurar que éste ha evolucionado del todo, sin contraer deudas de efectos lesivos para la ecología planetaria.
Los adelantos científicos, han venido desarrollándose a través de los espacios cíclicos de todas las edades y épocas en las que el hombre ha producido, inventado y descubierto, interesantes y de igual manera nocivas cosas, tanto para el progreso del género humano así como para su autodestrucción.
Si hablamos de la palabra COMPUTADORA encontraremos que ésta ya lo sabe todo o casi todo, laborando con eficacia una sola computadora lo que equivaldría al trabajo de cinco, diez o cien personas, las cuales han sido desplazadas por la creación de tal maravilla. Los juegos computarizados, no importando si son para niños o adultos no dan espacio a pensar, a imaginar porque todo está hecho y programado. El jugador niño o adulto sólo oprime un botón y listo. Hay ventas, relaciones internacionales, matrimonios, pornografía gratuita, biblioteca, chats que suplen al teléfono; incluyendo las guerras dirigidas y planeadas por un proceso computarizado. ¿Qué quedó para la imaginación? ¿Qué queda para el niño que se divertía con un avioncito de hojalata y con caballitos de plástico o con carros de lodo cocido al fuego para endurecerlos y que aguantaran un poco más los combates del juego?
Hoy en día, los niños Índigo o los niños eco cibernéticos, van a la escuela con celular, para ser rastreados por sus padres o para que usen la tecnología en caso de necesidad, sin embargo, ¿quién paga la telefonía excesivamente cara como lo es la mexicana? Papi y mami, por supuesto. Pasan todo el día enajenados apretando botoncitos digitales. Quién imaginaría que toda o casi toda la super tecnología actual estuviera en manos y mentes de anormales. La fuerza del átomo al parecer, no beneficia del todo a la humanidad, salvo en ciertos casos, recordemos lo que pasó a Hiroshima y Nagasaki por la soberbia del hombre, dizque hecho a imagen y semejanza de Dios.
En los siglos XX y XXI las palabras comunes son: DIGITAL: mi cámara y mi coche están digitalizados, amén de computarizados. ECOLOGÍA: el sistema ecológico del área no lo permite, riéguenlo con hidroponia. MACRO: esta macro plaza es de las mejores de la ciudad, pero este MEGAPROYECTO que tenemos en mente, suplirá las deficiencias que han surgido hasta hoy. OMNI: Omnilife, Omnitrition para la salud, y estas formas omnímodas lo abrazan y comprenden todo. ROBÓTICA: es una de las múltiples tecnologías que fascinan al hombre por la eficiencia que han demostrado en su trabajo. MICRO: la microcirugía del corazón ha sido aplicada con un noventa y siete por ciento de resultado positivo; por tal razón, es todo un éxito.
El SATÉLITE Morelos ha fallado últimamente, se recomienda que los autos rastreados por satélite, se les adapte otro chip auxiliar para que no sean robados con facilidad. CONCIENCIA PLANETARIA: el próximo equinoccio de primavera que ya se acerca, será bien recibido entre las pirámides del sol y la luna, para que la conciencia planetaria se eleve de vibración y trascienda de la kármica a la dármica. GLOBALIZACIÓN: esta palabra llevada a la práctica ha hecho estragos sobre la doliente humanidad, ¿estarán ya satisfechos Reagan y la Thatcher británica de su felonía, lanzada con un tanto de eficacia sobre la mega pobreza global?
TECNOLOGÍA DE PUNTA: que sirve sólo para la destrucción masiva de seres humanos, la flora, la fauna, el oxígeno y todo lo comestible y habitable, es contaminado o descontado del mapa por el orgullo mal orientado del hombre, del imperio o de los villanos de la tierra que con sus bombas químicas, de racimo o con sus ridículamente llamadas “madres bomba” han ido en contra de la vida terrícola. La madre es fecunda y creadora de vida, no así la madre bomba, destructora de lo más elemental que es la supervivencia.
LOS DERECHOS HUMANOS: estos tales derechos, nada tendrían que hacer sobre la faz de la tierra si se llevara a efecto la tan tergiversada justicia, por lo tanto, estas instituciones de pantalla, creadas ex profeso por el imperio, incluyendo a la ONU, la OEA y la OTAN; existen para cubrir no una necesidad sino un fin, un plan, un capricho de los controladores planetarios, para justificar sus fechorías que antes cometían bajo el agua, y que hoy, en el siglo XXI, incluyendo el anterior, perpetran a plena luz del día por encima de sus instituciones ficticias y por encima del dolor humano.
Como podemos observar, somos, aunque obligados por otros, esclavos de la tecnología incluyendo a la destructiva, sin tomar en cuenta, o no importándonos que, la madre natura actúa por sí sola, ¿o no bastan los Tsunamis terribles y destructores? Los huracanes que borran de la faz terrestre lo que les viene en gana, y aunado a esto, la irresponsabilidad de los lideres armamentistas que están desapareciendo del orbe con su propia tecnología, a la otra parte sensible y positiva que sí puede beneficiar al género humano.
Por desgracia, el bloque llamado primer mundista, no toma en cuenta a la inmensa mayoría mal llamada tercer mundista, que es empobrecida y eliminada por la rapiña de los primeros. Entonces bien, el balance que podemos obtener en conclusión después de haber analizado, auque sea a grosso modo, sobre la situación del uso de la tecnología o de la ciencia en forma no responsable, nos lleva a un callejón oscuro y sin salida, pues el porvenir, ya no está en el futuro, lo vivimos en el presente con dolor, con no responsabilidad y con inmadura conciencia planetaria, arrastrándonos científica y tecnológicamente, a un final que podría ser el de todos los tiempos, o sea, el final de finales.
Se dice que para cambiar el mundo, lo que debo cambiar exclusivamente es a mí mismo, no al mundo en sí; y para mejorar al mundo debo mejorarme yo, así, lo demás vendrá por el efecto de la causa. ¿Comencé ya a hacerlo? ¿Me quedará tiempo para ello o es demasiado tarde?


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