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Por Marisol Aliaga*
Estocolmo/2006
Acabo de leer
el vespertino Aftonbladet y no
puedo dejar de comentar un artículo
acerca del canal 4 de la televisión
sueca y de un periodista del mismo,
Patrik Ekwall, quien se burla
de su colega, Carolina Gynning.
Empezando, nunca se termina de
aprender. No sabía que
los senos se llamaban en sueco
lökar, o
sea, bulbos,
traducido al español. Será
jerga, no lo sé, el caso
es que fuera de los términos
que usa Patrik Ekwall para referirse
a los pechos de su colega, no
dejo de encontrarle casi toda
la razón.
¿Por qué? Porque
además lo vi con mis propios
ojos.
Vamos aclarando las cosas, el
hecho es que la selección
de fútbol brasileña
y la selección de fútbol
ecuatoriana se encontraron el
martes de la semana pasada en
el estadio de Råsunda, en
las afueras de Estocolmo. Para
el deleite de todos los aficionados
al fútbol, que son unos
cuantos.
El día antes del gran
partido amistoso, planifica el
equipo brasileño entrenar
en el mismo estadio. Un entrenamiento
al que acudieron 6000 afortunados.
Otros 5000 se quedaron sin entrada
(sí, se vendieron entradas
para el entrenamiento) debido
a errores técnicos, según
afirmó el club suizo encargado
del PR del equipo carioca. Unas
300 personas se quedaron fuera
del estadio con esperanzas de
ver a las estrellas. Solo entraron
los hinchas que pudieron retirar
sus entradas a tiempo.
Durante el entrenamiento, me
llamó la atención
ver, en la zona de los periodistas,
a una llamativa joven sueca, de
cabello muy oxigenado y apariencia
“sexy”. Al preguntar quien era,
me informa un colega chileno que
es Carolina Gynning, una de las
personalidades de la farándula
sueca, conocida por haber participado
en Big Brother y actualmente conductora
de un programa de la tarde, en
el canal 4. También me
contó que la actual animadora
de la televisión estaba
allí para encontrarse con
Ronaldinho.
Y llega el día del partido
amistoso, que generó un
interés antes nunca visto.
Todos querían ver a los
“brassar” y especialmente a Ronaldinho.
Las entradas se habían
agotado al par de horas del inicio
de la venta durante la semana
anterior y el estadio estaba repleto
de hinchas. Había un ambiente
de samba y de fiesta popular que
fue ampliamente comentado por
la prensa al día siguiente.
Yo me había acreditado
para cubrir la noticia, con la
esperanza – muy remota por cierto
- de conseguir una mini entrevista
con LA ESTRELLA, el gran Ronaldinho.
Así es que inmediatamente
después del partido y de
que Ronaldinho recibiera el premio
como el mejor futbolista brasileño
de todos los tiempos, me fui rápidamente
en compañía de un
colega del periódico Stockholm
City a la “mixed zone”, el lugar
donde se hacen las entrevistas
después de los partidos.
¿Y con quien nos encontramos,
en primera fila, junto a camarógrafos,
periodistas y demás gente
del canal 4 y esperando la salida
de los brasileños?
Carolina Gynning.
Vuelvo a preguntar, como el día
anterior ¿que está
haciendo en este ambiente esta
copia de Marilyn Monroe? Mi colega
me contesta con una sonrisa irónica:
- “A esto ha llegado el fútbol
sueco”.
Y comentamos acerca del periodismo
deportivo en Suecia. Que le den
preferencia a una personalidad
de la farándula, ex participante
del Big Brother, conocida no por
su interés futbolístico,
pero si por sus implantes de silicona.
Y del poco interés que
se le de a Marta, una de las mejores
futbolistas en estos momentos
en Suecia, también brasileña,
que también estaba allí,
y que, por cierto, fue quien le
entregó el trofeo a Ronaldinho.
Marta y Ronaldinho. Habría
sido una linda nota.
Sin embargo el canal 4 prefirió
a Carolina Gynning.
Una mala elección, quedaría
demostrado. La gran estrella apenas
se dignó darle un abrazo
sin ganas a la espectacular rubia,
sin embargo conversó durante
unos cinco minutos con otra periodista,
también sueca, pero ni
rubia ni sexy. Esta periodista
no le pidió autógrafos,
ni le hizo trompitas, solamente
se limitó a hacerle preguntas
que Ronaldinho se mostró
muy interesado en responder.
Por eso entiendo que el periodista
deportivo del canal 4, Patrik
Ekwall, se burle de Carolina Gynning
y de sus métodos periodísticos
en su blogg.
“Gynning piensa seguramente que
fue una hazaña periodística
el lograr que Ronaldino le entregara
su camiseta, mostrando sus senos,
haciendo trompitas exageradas
con sus labios con brillo y suspirando
de manera sexy”, escribe Ekwall
en su blogg. Y a Aftonbladet comenta:
- “No entiendo en realidad que
tiene que hacer ella allá.
Pero al parecer es completamente
ok que una chica haga eso”.
-
Por su parte Carolina Gynning
no entiende la crítica
de su colega y responde, en el
mismo vespertino:
- “Me cansa tanto. Pero, no puedo
gustarles a todos. Me parece una
forma aburrida de expresarse.
Después de esto, no me
gusta Ekwall”.
Y yo pensé que habíamos
llegado más lejos en esto
de la igualdad de sexos en Suecia
y el tema de género.
O mejor dicho:
“En todas partes se cuecen habas”
* Periodista freelance (Metro
Estocolmo)
y Editora Responsable de
Radio Universo FM,
88.0 Y 101.1 MHz
Estocolmo – Suecia
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