El Instituto Nobel sólo ha confirmado
que hay 181 candidatos al de la Paz -47
organizaciones y el resto individuos-,
sin revelar su identidad, pero se sabe
que entre ellos está el ex vicepresidente
de EEUU Al Gore, el presidente de Bolivia,
Evo Morales, el ex canciller alemán
Helmut Kohl y el monje budista vietnamita
Thich Quang Do.
El origen de los premios está ligado
inevitablemente a la figura de Nobel (1833-1896),
que se hizo millonario con sus inventos
y decidió legar su fortuna para
reconocer a personalidades, sin importar
la nacionalidad, en cinco campos, atormentado
por las consecuencias funestas de su principal
descubrimiento, la dinamita.
Las discusiones sobre su testamento,
en el que estableció que se invirtiera
su fortuna en valores inmobiliarios y
que los intereses se dividieran en cinco
partes iguales, y la dispersión
de sus bienes provocaron que se retrasara
la institución de los galardones.
Hasta que el rey Óscar II de Suecia
promulgó finalmente en 1901 los
estatutos de la Fundación Nobel,
que desde entonces vela por la promoción
y la permanencia de los premios.
El proceso de selección es el
mismo en todas las categorías:
los comités envían por todo
el mundo invitaciones a miles de miembros
de academias, universidades, profesores,
científicos, parlamentarios y galardonados
con el premio para que propongan candidatos.
Los comités valoran luego sus
méritos y eligen un ganador o ganadores,
ya que hasta tres pueden compartir el
premio.
Los de Física, Química
y Economía los otorga la Real Academia
de Ciencias de Suecia; el de Medicina
y Fisiología, el Instituto Karolinska
de Estocolmo; el de Literatura, la Academia
Sueca; y el de la Paz, un comité
elegido por el Parlamento noruego.
Por deseo del inventor sueco, el Nobel
de la Paz se anuncia y se entrega en Noruega
-en su época, unida a la Corona
sueca-, en una ceremonia en el Ayuntamiento
de Oslo y ante los reyes noruegos el 10
de diciembre, mientras que el resto los
reparte ese mismo día el rey de
Suecia en la Sala de Conciertos de Estocolmo.
Todos los premiados reciben un diploma,
una medalla de oro y una dotación
económica que ronda los 10 millones
de coronas suecas (1,1 millones de euros
o 1,5 millones de dólares).
A lo largo de la historia, han sido premiados
766 individuos, 33 de ellos mujeres, y
19 organizaciones, algunos en varias ocasiones,
como el Comité Internacional de
la Cruz Roja, ganador tres veces del de
la Paz (1917, 1944, 1963), cuatro si se
considera que su fundador, Henry Dunant,
se llevó el mismo galardón
en 1901.
Pero sólo una persona ha obtenido
el Nobel en más de una ocasión
sin compartirlo con otra: el bioquímico
estadounidense Linus Pauling, premiado
con el de Química (1954) y el de
la Paz (1962).
Veintidós personas de origen hispano
-de ellas siete españoles- han
ganado el Nobel, pero ninguno en Economía
y Física.
Los premios pueden quedar desiertos,
una circunstancia que se ha producido
en 49 ocasiones, 19 en el de la Paz, 9
en Literatura, 8 en Química, 7
en Literatura y 6 en Física.
Desde 1974, los estatutos de la Fundación
Nobel estipulan que no se puede otorgar
de forma póstuma, a menos que la
muerte haya ocurrido tras el anuncio del
premio.
Antes de 1974, sólo se han otorgado
póstumamente en dos ocasiones y
a dos suecos: en 1931, el de Literatura
al escritor Erik Axel Karlfeldt; y en
1961, el de la Paz, al secretario general
de la ONU Dag Hammarskjöld, fallecido
en accidente de avión en Zambia.
Ha habido dos casos de rechazo: Jean
Paul Sartre, que rehusó el de Literatura
en 1964 por su desprecio a las distinciones
oficiales, y Le Duc Tho, premiado junto
al secretario de Estado de EEUU Henry
Kissinger en 1973 con el de la Paz por
lograr un acuerdo que acabó con
la guerra de Vietnam y que se amparó
en la situación de su país.
Otros cuatro galardonados fueron forzados
por sus gobiernos a rechazar el premio:
los alemanes Richard Kuhn (Química),
Adolf Butenandt (Química) y Gerhard
Domagk (Fisiología o Medicina),
por Adolf Hitler; y el escritor ruso Boris
Pasternak en 1958.
La ambigüedad o caducidad de los
criterios fijados por Nobel para elegir
a los ganadores han provocado que las
decisiones de los comités hayan
sido objeto de polémica, pero eso
no ha menoscabado la reputación
de los premios, que se han adaptado a
los nuevos tiempos.
La Fundación Nobel ha firmado
un acuerdo con el buscador de Internet
Google para lanzar su propio canal en
Youtube, el principal portal de descarga
de vídeos en la red, donde colgará
fragmentos de conferencias y entrevistas
a los ganadores con enlaces a la página
web de la institución, en la que
se podrán ver completos.