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Las razones del lobo


Tito Alvarado
Estocolmo/2005

Al vació, desde un décimo octavo piso, salta un cuerpo (por lo pronto esta es la versión oficial). Se le puede ver cual marioneta ir al mortal encuentro con el pavimento. El edificio está situado en uno de los barrios donde vive la gente linda en Chile, No es precisamente un sitio para gente depresiva que busque terminar sus miserables días de esa forma. Luego del impacto terrible, el cuerpo quedó convertido en una deforme maza de carne, huesos y sangre esparcida.

La prensa se hace cargo del suicida, pues tenía pasado oscuro y la protección oficial que da el ejército a su gente. En el decir de mi hermano argentino, Manuel, hay gente que nace con una buena estrella y otros nacen estrellados. En el señor suicida, coronel en retiro, ex torturador de oficio, se reúnen las dos condiciones durante la dictadura le brilló su buena estrella: tenía poder y desde este actuaba con frialdad calculada, luego de lo que para él fue cumplimiento del deber, vinieron los reconocimientos y las garantías del mando. Lo que nunca entró en sus libros fue que la porfiada gente que sobrevivió a aquellos años de odio y terror, conservaría el valor de no olvidar y luchar por justicia.

Nos dice, con absoluta falta de memoria, en su carta de despedida de este mundo: “Llegué al punto de no poder resistir y cumplir mis compromisos económicos , porque sistemáticamente como lo saben mis más cercanos y grupos políticos que me han perseguido y presionado entre otras acciones, para sacarme de mis tres últimos trabajos desde que soy uniformado en retiro, se me fueron cerrando totalmente las posibilidades laborales, incluso por gente no política, pero miedosa si me contrataba, todo por ser un coronel de Ejército en retiro, procesado por supuestas violaciones a los derechos humanos , cometidas cuando fui oficial subalterno (teniente y/o capitán), pero ya condenado desde hace bastante tiempo por medios de comunicación y agrupaciones políticas”.

Este párrafo nos muestra claramente aspectos éticos, que este profesor de ética para el personal de los supermercados Líder no conocía. A juzgar por la forma atropellada en que construye sus frases, podemos determinar su poca capacidad de raciocinio y su escaso nivel cultural. También notamos que este señor, conocido en tiempos en que ejerció el dudoso oficio de torturador oficial como Don Jaime, no tiene conciencia de que su actuar fue criminal. Se da en él lo que algún día conoceremos con Síndrome de Santiago. El victimario se presenta como víctima y es reconocido y defendido como tal, olvidando y haciendo olvidar, que en su tiempo de poder fue un victimario cuya misión era quebrar el poder de resistencia de sus víctimas y lograr que estas se transformaran en escoria humana. Como para decir lindo oficio el de este señor. Afortunadamente en aquel tiempo había luchadores que conocían la vergüenza y prefirieron la muerte a traicionar sus ideales .

Ahora, vestido de ciudadano aparentemente común y corriente él se queja de no poder resistir y elige morir. ¿Alguna de sus víctimas pudo elegir? Alega que se le acosó y se confiesa procesado por supuestas violaciones a los derechos humanos . Que algunos interesados callen este especto, no puede significar que nos traguemos el cuento de que ahora es la víctima.

Así como sus crímenes no merecen perdón, tampoco su actuación de hoy merece de nuestra parte compasión. Según nos demostró violeta Parra en su canción, La Carta: “El león es un sanguinario en toda generación”.

Otro párrafo nos deja helados: “Seré próximamente condenado por tener entre otros varias personas secuestradas a las que según la justicia mantengo en esa ficticia situación desde la década de los '70, y a una cárcel para cumplir condena por dichas figuras legales falsas, prescritas o cubiertas por la amnistía (…)”

Ya hemos resaltado la forma enredada de hablar, lo cual nos indica el bajo nivel intelectual de este ex coronel, es como para decir que no se necesitan dos dedos de frente para llegar a ese nivel de mando en el ejército y gozar de los beneficios del sueldo y del casino de oficiales que le permiten, paradójicamente, no poder cumplir sus compromisos económicos . En cambio millones de chilenos, con mucho más nivel intelectual y sentido humano, no pueden darse esos lujos y su único compromiso es la sobrevivencia diaria. Pero bueno, este detalle lo podemos pasar por alto pues lo relevante es que él, quizá como un mecanismo de autodefensa o como una muestra de esmerado cinismo, distorsiona la esencia de las acusaciones que pesaban en su contra y se atreve a decir que son una situación ficticia que califica de figuras legales y como corolario insiste en que son falsas . Como si esto fuera poco, se escuda en estar, los negados hechos, prescritos o cubiertos por la amnistía .

Esta nota suya, redactada con la calma de quien conoce su futuro, junto con indicarnos su desconocimiento del significado de las palabras, indica una soberbia total. En esta soberbia él no era culpable de nada.

Sin embargo todos sabemos que este señor estuvo implicado de cuerpo y alma en la detención ilegal de personas, en su prisión, también ilegal, en torturarlas sistemáticamente y en su posterior desaparición. Aquí me asalta la duda acerca de qué clase de seres humanos, deshumanizados, produce la institución y las ideas a las que sirvió con tal fidelidad? ¿Merecen estas el sacrificio de consagrar su vida y su muerte? La respuesta de él no la tendremos, como tampoco la de de la institución cuyo director supremo deja de lado el deleite de las vacaciones y se encarga de dar personalmente el pésame. ¿Será este un privilegio consagrado a los torturadores o es una estudiada forma de entregar un doble mensaje? Nuestra lectura de este gesto es que en palabras declaran una cosa y en los hechos dicen otra. Lo que la vida nos demuestra es que puestos en la balanza hechos y palabras, valen más los primeros.

Nos enteramos de que diligentes amanuenses, se encargaron de rendir homenaje a su memoria con una misa. Según tengo entendido un suicida no puede recibir estos honores con el patrocinio de la iglesia y todo buen católico debiera saberlo y respetar esta conducta de la iglesia.

Es de público conocimiento que este ex coronel como represor y torturador y eficiente responsable de represores y torturadores, tuvo una actuación de miserable. En él no hubo arrepentimiento ni intención de reconciliación, cuestión en la que insisten las sacras instituciones del Chile ficticio, más para adormecernos y lograr el olvido que para producir un Chile de hermanos. Mientras no haya justicia tanto en lo criminal como en lo social, mientras no haya democracia en lo político y en lo económico no podrá haber un Chile reconciliado con su historia.

Si nos atenemos al hecho de suicidarse sin reconocer su papel en los crímenes cometidos por represores uniformados contra el alma de Chile, si consideramos que el señor Germán Barriga, alias Don Jaime, estaba en condiciones de esclarecer el destino final de muchos desaparecidos y prefirió suicidarse a decir estas verdades, estamos ante una persona no solamente de vida doble sino de muerte también de doble significado. La conclusión final es que nada en su persona tiene el mérito de la verdad, al contrario, ha debido ocultar sistemáticamente su participación en estos delitos. Así como constatamos que los contenidos de su carta son falsos, podemos asegurar que la constante en su vida ha sido la mentira.

Vistos y conocidos sus hechos y sus días nos queda rondando una pregunta: ¿cuáles fueron las verdaderas razones de su suicidio? Una respuesta poética nos indica que las suyas siempre fueron las razones del lobo. Pero cuando nos enfrentamos a un análisis frío de los hechos, hemos de concordar en que aquí hay gato encerrado. Por las posiciones que este ex coronel ocupó durante la dictadura, sabía muchas cosas y podía lanzar al vacío a mucha gente que tiene un pasar “respetable” y aspira a terminar sus días en una cama, no en una merecida celda. ¿Quién a ciencia cierta se atreve a negar que no haya muchos interesados en que este señor a lo sumo emitiera un grito al caer desde el décimo octavo piso de un edificio del otro Chile que se inaugura de Vicuña Mackena para arriba? Por supuesto la respuesta puede ser un misterio, asunto que en el Chile de verdad ya no es ningún misterio, otro cosa es cuanto valor se requiera para aclarar estas dudas.


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