KARL GRAMMER PRESENTA SUS INVESTIGACIONES
La seducción del perfume corporal
Los estudios sobre el olfato del profesor Grammer han abierto un nuevo horizonte en el estudio de la percepción humana. Una facultad que existió, pero que se ha atrofiado en un rincón del cerebro por falta de uso. No obstante, este científico está convencido de que con un poco de entrenamiento volveríamos a percibir, por narices, todo un mundo de sensaciones actualmente desconocidas.
Perfume corporal, un seductor ancestral
Gracias a las 500 sustancias químicas que produce el cuerpo humano (feromonas) podemos enviar mensajes seductores, detectar el momento idóneo para mantener relaciones sexuales, e incluso reconocer estados de ánimo, asegura experto.


¿El próximo identificador genético?

El perfume' de Süskind  (Foto: AFP)
'El perfume' de Süskind en el cine
El director de cine alemán Tom Tykwer ha logrado embriagar a Alemania con el estreno de su película 'El perfume. Historia de un asesino', basada en la novela homónima de su compatriota Patrick Süskind. La cinta narra la historia de Jean-Baptiste Grenouille (Ben Whishaw, dcha.), un joven que dispone de un sentido del olfato extraordinario y obsesionado con su carencia de olor corporal propio. (Foto: AFP)

El biólogo Grammer explicó que cada persona tiene un olor corporal distinto, por lo que podría ser utilizado para la identificación genética. Ni siquiera los miembros de la misma familia huelen igual; además, este olor está determinado para que a las hembras les desagrade el de machos de su familia y no sientan interés por ellos.

Se trata de las feromonas, gracias a las cuales podemos enviar mensajes seductores, detectar el momento idóneo para mantener relaciones sexuales, e incluso reconocer estados de ánimo, aseguró el etólogo humano de la Universidad de Viena, Karl Grammer, invitado por la Fundación La Caixa para dictar la conferencia Feromonas humanas y comunicación.

El ser humano es capaz de percibir algunas feromonas que desempeñan un papel importante en la biología de la reproducción, más fuertes en algunas mujeres. Estos efectos de las feromonas afectan más a los hombres, sobre todo durante la ovulación de las mujeres, días en los que su olor les resulta más atrayente. El investigador cree que cuando la gente usa perfumes, no está camuflando el olor personal, sino que está empleando esos aromas artificiales para llamar la atención sobre el olor propio y las feromonas.

Cada persona tiene un olor corporal distinto al de los demás relacionado con su carga genética, porque ni siquiera los miembros de la misma familia huelen igual. Este olor está determinado para que a las hembras les desagrade el de machos de su familia y no sientan interés por ellos, un descubrimiento que puede explicar el rechazo (no sólo cultural) al incesto.

Los hombres se sienten más atraídos por el olor de las mujeres cuando ellas están ovulando  Continua...