El vespertino Aftonbladet preguntó
este viernes a los visitantes de su sitio
Webb, si confiaban en el sistema judicial
sueco. Esto con motivo del proceso en
contra de una mujer alemana de 32 años,
quien está acusada de haber dado
muerte a dos niños y de haber dejado
herida de gravedad a su madre en su casa
en la ciudad de Arboga en marzo de este
año. Más de un sesenta por
ciento de los encuestados respondió
que no confía en el sistema de
judicial sueco.
El juicio ha ocasionado un debate en
el país debido a que se ha puesto
de manifiesto una vez más las falencias
del sistema judicial sueco. Primero un
miembro del jurado tuvo que renunciar
a su cargo, puesto que había hecho
declaraciones a los medios acerca de que
creía en la culpabilidad de la
acusada. Luego, el abogado de la misma,
Per-Ingvar Ekblad, pidió que el
proceso se llevara a cabo una vez más,
aduciendo a que los dos restantes miembros
del jurado habían sido parciales
durante el proceso. Sin embargo, el Tribunal
de Primera Instancia de Västmanland
comunicó este viernes que la petición
no tiene lugar, y que se mantiene la resolución
del martes, la cual implica que la acusada
va a ser condenada por el asesinato de
los dos menores e intento de asesinato
de su madre.
Los hechos
La pesadilla comenzó para Emma
Jangestig, de 23 años, la tarde
del 17 de marzo del año en curso,
cuando al abrir la puerta de su villa
en la localidad de Arboga, una persona
ingresó a su casa portando un arma
contundente, se presume que un martillo.
Al cabo de cinco minutos estaban sus dos
hijos Saga, de un año, y Max, de
tres años, agonizantes en el suelo,
luego de haber sido gravemente maltratados
por esta persona. Los niños fallecieron
mas tarde en el hospital a causa de sus
heridas y la madre se salvó gracias
a la ayuda recibida por parte de los paramédicos
que la asistieron al poco rato de ocurridos
los hechos.
Pasados unos días se señaló
como principal sospechosa a una mujer
alemana de 32 años, Christine Schürrer,
la cual había tenido anteriormente
una relación amorosa con la pareja
de la madre de los niños. El motivo
de los crímenes sería de
orden pasional.
El 9 de julio se presentó la
demanda en contra de la mujer y el juicio
comenzó el 30 de agosto. Este martes
comunicó el Tribunal que hay pruebas
suficientes para declarar culpable a la
acusada, quien deberá continuar
en prisión y será sometida
a un examen psiquiátrico, con el
fin de esclarecer si sufre de algún
desorden psíquico, para luego determinar
si deberá ir a prisión o
al psiquiátrico. El fallo será
dado a conocer dentro de cuatro semanas,
existiendo la posibilidad de que el abogado
de la acusada presente la apelación
al Tribunal de Segunda Instancia.
Sin embargo, en lo que va corrido del
proceso, éste ha ocasionado debate
en Suecia, debido a la actuación
de los miembros del Tribunal, quienes,
según la jurisprudencia sueca no
son abogados, sino personas nombradas
por los partidos políticos. Una
integrante del Jurado, Cecilia Uggla,
se vio en la obligación de retirarse
del juicio luego de haber hecho declaraciones
a la prensa. Por su parte, el presidente
del jurado, Per Kjellsson, aun no se decide
si presentará o no una acusación
policial en contra de los dos restantes
miembros del jurado, por haber faltado
a la obligación de mantener el
secreto profesional. Aun no se esclarece
si ellos hicieron declaraciones a la prensa
antes o después de conocerse la
resolución del tribunal.
En lo que muchos concuerdan, sin embargo,
es en que el sistema judicial sueco, con
tribunales que se componen de políticos
y no juristas, tiene sus falencias, sobre
todo considerando que la preparación
que reciben antes de cumplir su rol como
miembros de un jurado consta solamente
de un día.
Por el momento, tanto profesionales
en materia de Derecho, como personas comunes
y corrientes se preguntan si no es hora
ya de cambiar el sistema de jurisprudencia
sueco. Algunos critican el sistema actual
de jurados comprendidos por personas que
son nombradas por los partidos políticos,
que no son juristas. Otros defienden el
sistema, arguyendo que justamente el hecho
de que los miembros del jurado carezcan
de estudios de Leyes es lo que permite
que la justicia funcione. Un conocido
criminólogo afirma que el verdadero
problema es que los miembros de los jurados
de primera instancia permanecen demasiado
tiempo en sus puestos, transformándose
en “pseudos abogados”, y de hecho, una
de las críticas mas nombradas es
que gran la mayoría de ellos tienen
mas de sesenta años.
No obstante, la mayoría está
de acuerdo en que los hechos acontecidos
durante el proceso de Arboga - el cual
ha tenido amplia cobertura mediática,
por la crueldad en contra de dos niños
pequeños y su madre - han dañado
gravemente la credibilidad de los ciudadanos
con respecto al sistema judicial sueco.