Bildt, que no quiso tomar una postura sobre la consideración de genocidio en sí, criticó hoy en unas declaraciones a Radio de Suecia al Parlamento por politizar la historia y aclaró que esa resolución no va a tener consecuencias sobre la política exterior sueca.
"La analizaremos y luego responderemos al Parlamento, siguiendo la práctica habitual. Se suele tardar un año en hacer esto", dijo Bildt, aludiendo a que hay "muchas resoluciones de este tipo".
El portavoz de política exterior del Partido de la Izquierda Socialista, Hans Linde, advirtió a Bildt de que si obstruye la tramitación de la resolución puede contar con que será presentada una denuncia a la Comisión Constitucional del Parlamento.
Linde fue el diputado que presentó ayer la declaración en el Parlamento, que contra pronóstico salió adelante por 131 votos a favor y 130 en contra, gracias al apoyo de cuatro representantes de la Alianza de centro-derecha que gobierna Suecia desde 2006.
Turquía reaccionó poco después de la adopción de la resolución llamando a consultas a su embajadora en Estocolmo, Tergün Korutürk, y anunciando la cancelación de la visita que el primer ministro, Recep Tayip Erdogan, tenía pensado hacer a Suecia el día 17.
El embajador sueco en Ankara, Christer Asp, fue convocado hoy a una reunión en el departamento de Asuntos Exteriores turco.
Asp, según declaró a la agencia sueca TT, dejó clara la postura del Gobierno, rechazando la resolución parlamentaria y oponiéndose a la "politización" de la historia.
El ministro de Finanzas sueco, Anders Borg, manifestó su confianza en que este conflicto diplomático no perturbe la buena relación entre ambos países y que se mantenga el papel central de Suecia como defensor de la integración turca-europea. EFE