Click for Stockholm, Sweden Forecast
Estocolmo
 
BREVES
RADIOS
 


  SUECIA
  Salud amigo poeta CARLOS GEYWITZ
  Estocolmo- 2008 -
  Con nuestra púrpura fragancia
Los ángeles de ayer partimos camino al olvido.
Los días aquellos que oscurecieron los sueños
Reducidos a un susurro.
Muerte…"
(del libro El Ojo Privado de la Ira)
 
 
 
Barrapunto Digg Del.icio.us Chuza Que es compartir
Comparte ésta noticia con tus amigos
 
Enviar a un amigo Aumentar tamaño Reducir tamaño Imprima ésta nota
 
 

"Me parece que hoy, en Estocolmo, amanecimos un poco más pobres de amigo que ayer", son mis primeras palabras sin voz que me enfrentan así a la muerte del amigo del "poeta del exilio", quien muchas veces fue voz de denuncia y voz de su norte y voz de enamorados o bien voz de quienes van buscando, como el propio poeta, el amor que siempre les lleva un paso por delante.


Estaba frente al ordenador, por una causa ajena y sin dirección definida me levanto para ir a ninguna parte, es cuando suena el Teléfono, Héctor al otro lado de la linea con una voz que no logro identificar me deja caer la palabra maldita la que me persigue y de la que estoy cansado ya de escuchar, se murió Carlos, que! cual Carlos pregunto, el chico me responde, y no me lo creo. Pero como si los ojos se me hubiesen invertido me quedo mirando el pasado, no los cierro; entonces me lo imagino conversando o bien echando manos a una de sus ironías, o simplemente su comentario asimétrico, "les gane a los huevoncitos", o bien mirando como nos complicamos la vida recordándolo o simplemente como nos esforzamos buscando palabras para definir como fue un difunto.
Ultimamente nos habiamos encontrado en un par de funerales, estableciendo automaticamente ese acuerdo tasito que finalmente nos llevaba a su casa donde nos bebimos el vino de la marca favorita del difunto, así sucedió con Belange, Mooar, la señora de un amigo... y otros, en una de esas ocasiones grabo nuestros deseos de como queriamos que fuese nuestro entierro. Carlos!, espero que esa grabación la hayas dejado a mano.

Es que estoy seguro de que en el cielo no creía y me pregunto si reservo lugar, o si saco número, porque, y aunque desde sus primeros pasos en el MIR y luego por sus versos satíricos quiso (por egocéntrico y librepensador), que lo excomulgaran de todo partido para creer y luego de todo partido para cambiar al hombre; nunca renunció en cambio a su estrella.

Carlos se va con 60 años, el 22 de agosto los cumplia, dejándonos sus poemas publicados y bien escritos, y diciendo y escribiendo lo que se piensa sin modismos ni compromisos. Y se me queda el recuerdo de un artista dentro de un pequeño cuerpo, entre su monumental ego, entre la realidad que lo vio vivir y entre esa realidad que lo hizo sufrir con, la imaginación que lo perseguía y que no siempre la invito con un trago y no siempre se la llevo al lecho; prefirió en cambio escribir como se debería llevarla. La dejo esperando y que mirase por el agujero de aquel vidrio roto de la ventana asi como "El Ojo Privado de la Ira" mientras le daba la espalda. Asi fue durante los otoños escandinavos que dejan a Estocolmo cubierto por el manto de niebla matinal y seguramente el cuadro continuo siendo el mismo con las demás estaciones que le seguieron en sus últimos años de vida.

Carlos no murió, se fue de viaje, entro en la niebla que parte desde su norte chileno con un botella bajo el brazo y un libro en el bolsillo interior al lado del corazón de aquel abrigo negro. Hoy tendré que tomarme el vino que te gustaba, aunque no me guste, no me lo puedo imaginar como será, tampoco nunca podre conocer tu comentario de si hubiese sido yo quien partía con la negras; si nos encontramos, espero, me lo digas.

Me estoy bebiendo el último vaso de un Canalleto, italiano, a tu salud. En el Shivá tendrás a tus más cercanos.

Paz en tu viaje, amigo mío

Ramón - Pky

 

AMOR CIEGO COMO PIEDRA
CARLOS GEYWITZ

rodando por aquí he visto demasiado
por eso sólo creo en la mitad del infinito

ocupado en robar aire he soñado un tanto poco
de ahí que desconfíe de la otra porción

mi vida llegó quizá agitando demasiadas ropas
y yo tenía escaso cuerpo que ofrecerle

más decidida se sacó la falda y me dijo
“lo sé todo pero aún tengo sorpresas

escoge de mi cuerpo lo que quieras
gáname para siempre

sostén firme mis caderas” farfulló
“mira que mañana el labio cambia de discurso”

en ese despuntar me apuré en nacer
para ganarle tiempo al tiempo

mas lo que hice, hago o dejo de hacer
muy pronto me enseñó que el tiempo nada cura

 

 
 

 

Contacto: redaccion@estocolmo.se
© Copyright Estocolmo.se 2003, - Editor Responsable: ADFLA-DIG
Las opiniones contenidas en este sitio son de la exclusiva responsabilidad de sus autores.
Webbmaster