Steve Bannon
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OPINION/ Cultura
En nuestros tiempos, Thanksgiving representa la unión y la oportunidad de compartir los alimentos con nuestros seres queridos, pero detrás de esta romántica imagen hay una cruda historia
El Día de Acción de Gracias representa mucho más que una fiesta y un gran banquete.
Mesas decoradas armoniosamente y llenas de diversos platillos tradicionales de la época; abrazos, regalos y buenos deseos son algunas de las imágenes que vienen a la mente al pensar en Thanksgiving. Sin embargo, la historia real detrás del Día de Acción de Gracias dista mucho de esta imagen romántica llena de paz y afecto.
Las lecciones de historia en la escuela relacionadas con el Día de Acción de Gracias señalan que los nativos americanos de la tribu Wampanoag se acercaron a los colonos ingleses para enseñarles cómo era la vida en estas tierras, y así se fundó la colonia de Plymouth por allá del año 1620, en lo que hoy conocemos como Massachusetts. Un año después, nativos y colonos se reunieron para realizar una gran fiesta que duró tres días y que incluyó suculentos platillos de ambas culturas.
Otra versión señala que fue en 1637 cuando se celebró el primer Thanksgiving, cuando John Winthrop, el entonces gobernador de la colonia de Massachusetts, declaró un día para celebrar que sus soldados asesinaron a 700 nativos de la tribu Pequot, hombres, mujeres y niños, en lo que hoy es Connecticut.
Cualquiera que sea la realidad, la historia consigna que luego de la reunión de los nativos Wampanoag y los ingleses en Plymouth, al paso de los años los colonos comenzaron a controlar a los americanos y las relaciones se recrudecieron. El asesinato del intérprete del líder Punkapoag marcó el inicio de las hostilidades que culminaron en una sangrienta lucha entre los Wampanoag y otras tribus cercanas contra los colonos.
Metacomet, también conocido como “el Rey Philip”, el líder Wampanoag entonces, fue asesinado, decapitado y desmembrado. Su cabeza empalada fue exhibida en Plymouth por los ingleses durante 25 años. Otros enfrentamientos sangrientos y mortales ocurrieron también en los territorios que hoy conocemos como Nueva York, Nueva Inglaterra y Virginia.
Con el paso del tiempo, las tribus nativas de América fueron prácticamente exterminadas de sus propios territorios, junto con sus tradiciones y sus cosmovisiones.
Así que lejos de ser una celebración para agradecer la cosecha o celebrar la unión de dos culturas tan distintas y diversas como la nativoamericana y la europea, el Día de Acción de Gracias también recuerda la crudeza de una lucha de colonización.
Último jueves de noviembreLa celebración se supone que surge después de un año de vida en Plymounth y de pasar un invierno muy crudo en el que la mitad de los colonos murieron. Así que después de que los indios Wampanoags les enseñasen a cosechar, pescar y cazar decidieron invitarlos a una celebración de “alivio” y gratitud con los nativos.
La comida, se celebró durante 3 días, pero no con los alimentos que hoy se celebra. Lo típico en EEUU es cenar pavo con relleno y salsa de arándanos y de postre tarta de calabaza. Las aves que más abundaban en ese momento eran los patos y los gansos, y los nativos llevaron venado. En cuanto al postre no se sabe lo que comieron pero lo que es seguro que pastel de calabaza imposible, no tenían el suficiente azúcar ni harina de trigo para prepararlo.
Pero las imágenes que tenemos en mente de colonos y nativos no son las correctas. La moda no era la de los gorros altos negros, con hebillas doradas y traje negro con zapatos lustrosos, sino más bien gorro de castor y abrigos de gruesas pieles (se parecían bastante a Jebediah Springfield). El frío no les permitía los lujos de la moda tampoco a los indios, que lejos de llevar los tocados de plumas coloridas y complementos exóticos, vestían con pieles de venado y el que llevaba plumas llevaba una o dos.
Una historia manipuladaSi nos vamos nuestros días, lo típico además del pavo y el pastel de calabaza, es ver un partido de football americano por la tele después de cenar. Y si eres neoyorkino o te pasas por la zona, esa se tarde celebra desde los años 20 el desfile Macy´s, unos grandes almacenes (los más grandes de todo EEUU) por el centro de Manhattan. Y el viernes siguiente se celebra el “Viernes Negro” o Black Friday que son unas rebajas a lo bestia en todo el país. Dicen que se llama Viernes negro porque las tiendas pasan de tener las cuentas en rojo a los números negros.
La historia comenzó en 1614, cuando los peregrinos ingleses partieron hacia Inglaterra para vender indios norteamericanos como esclavos, dejaron tras de sí viruela, que causó la muerte de casi toda la población de aquellos indios que habían logrado escapar?.
El relato de época nos dice cómo con la ayuda de un solo indio, Tisquantum, quien hablaba inglés porque había sido un esclavo en Inglaterra, los peregrinos aprendieron a cosechar y pescar. Tisquantum negoció un tratado de paz entre su tribu y los peregrinos, por lo que al final del primer año esta tribu y los peregrinos celebraron juntos las cosechas con un gran festín. La historia lamentablemente, no termina ahí: cuando los puritanos ingleses se enteraron del fértil paraíso del otro lado del mar, decidieron también establecerse ahí y fue con su llegada que comenzó la masacre:
Cuando las matanzas se masificaron, una cena de acción de gracias se llevaba a cabo después de cada una de ellas. Eventualmente George Washington declaró que se debía asignar un solo día para celebrar todas las masacres y, un tiempo después, durante la Guerra Civil de Estados Unidos, Abraham Lincoln decretó que este día, que celebra todas las masacres llevadas a cabo por los puritanos, sería un día feriado nacional.
Entonces, quizá hoy, en vez de ser un día para celebrar masacres y conquistas, es un día para conmemorar a todos los que sufren a manos de conquistadores, víctimas de un sistema fallido y de una historia manipulada.
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