Suecia | Cultura

Un ramo de razas


Por Víctor Montoya*
Publicada:2012-01-01

Caminando por las calles de Estocolmo, haga fro o haga calor, veo a personas que no slo se parecen al muchachito rubio que nos sonre desde el tubo del Kalles Kaviar, sino a una multitud semejante a las flores que se venden en la plaza de Htorget. Esta explosin de colores y aspectos me recuerda que estoy en una sociedad multirracial, donde lo rubio es slo uno ms de los colores que conforman la paleta de un pintor.


Montaje estocolmo.se
Y qu bueno que as sea! Esta variedad humana me permite considerarme cosmopolita y comprender que todos somos iguales indistintamente del color de la piel, como somos iguales a la hora de la muerte. Las razas se han mezclado desde siempre. Slo en Amrica, a partir de la colonia, se mezclaron tanto que dieron origen a otras nuevas, as el mestizo es el resultado de india y blanco, el mulato de blanca y negro, el zambo de indio y negra..., aparte de que la realidad luce ms bella con todos los colores que nos depar la naturaleza.

A pesar de estas consideraciones, el racismo latente en algunos suecos nos recuerda a ese cuento cnico que dice: Haba una vez un padre blanco que no era racista contra los negros, hasta el da en que su hija lleg a casa con uno de ellos. Hablo de sos que desconocen su propia historia, de sos que se ufanan de pertenecer a una raza superior, olvidndose que Suecia, desde la Edad Media, es una nacin de inmigrantes.

Cuando llegu a Estocolmo, a finales de los aos 70, haba un solo idioma predominante y dos canales de televisin. Despus, con la presencia cada vez mayor de inmigrantes y refugiados, se fueron multiplicando los idiomas y los canales de televisin. De modo que este pas extico dej de ser una nacin monoltica y en su seno aprendieron a convivir culturas cuya diversidad ha modificado no slo la fisonoma de su poblacin, sino tambin algunos valores que se consideraban inmutables.

La historia contempornea de Suecia es irreversible, por mucho que los enemigos de la integracin se nieguen a aceptarlo; ms todava, estamos en la obligacin de recordarles que la inmigracin, lejos de ser una carga econmica para el pas, es un recurso positivo desde todo punto de vista, aparte de que la diversidad cultural nos enriquece a todos, siempre y cuando resguardemos los principios elementales de la democracia y la convivencia ciudadana, conscientes de que tolerancia es el mejor antdoto contra la discriminacin, la segregacin social y la xenofobia contra el extranjero.

Los polticos conservadores, desde un principio, exigieron que los inmigrantes se asimilen a la sociedad sueca, antes de gozar de los mismos derechos que les corresponde a los ciudadanos nativos; en tanto los polticos ms tolerantes pidieron que los inmigrantes se integren al nuevo pas, conscientes de que la diversidad cultural es como un recipiente de ensalada en el cual se mezclan las verduras, pero sin que ninguna pierda sus peculiaridades.

Queda claro que nadie tiene el porqu asimilarse a una nueva sociedad a costa de perder los valores culturales que le pertenecen desde la cuna hasta la tumba; nadie tiene el porqu teirse el pelo de color rubio ni usar lentes de contacto de color azul para hacerse el gringo siendo indio, como tampoco nadie tiene el porqu cambiarse el nombre para conseguir un mejor empleo ni hacerse el sueco para dejar de ser svartskalle (cabeza negra).

Nadie tiene el porqu parecerse a m ni yo tengo el porqu parecerme a nadie. As como respeto la cultura del pas que me acoge, exijo tambin que ste respete el bagaje cultural que lleg conmigo desde mi pas de origen, porque mi cultura forma parte de mi identidad, de mi pasado, presente y futuro, y porque no estoy dispuesto a perderla ni por todo el oro del mundo.

Con la poltica de integracin se permite que el chileno siga comiendo empanadas con vino tinto, el argentino siga bailando tango y el boliviano siga rindindole culto a la Pachamama. No se trata de olvidarnos de nuestros ancestros ni del cargamento cultural que llevamos a cuestas, sino de estar dispuesto a integrarnos en el nuevo pas que, a su vez, tiene mucho que aprender y compartir con nosotros.

En algunas zonas de Estocolmo, donde los inmigrantes hacen de esta ciudad anfibia algo ms que una simple tarjeta postal aislada en el techo del mundo, se ven a mujeres que visten con los indumentos tpicos de sus pases de origen, a nios que juegan sin importarles la religin ni la raza del amigo, a hombres que se comunican con las manos y los gestos. En ninguna parte como en la zona de Tensta, por citar un ejemplo, se ve tanta maravilla concentrada en una misma plaza; no al menos a esas hermosas mujeres que andan barriendo el aire con la cadencia de sus caderas, como las bailarinas que aprendieron a usar el cuerpo al comps de la msica.

Estocolmo es -y ser- un enorme mosaico multicultural, cuyos habitantes de origen extranjero, ms que constituir una simple decoracin extica en calles y plazas, son un valioso recurso para el progreso socioeconmico de esta ciudad que, definitivamente y desde hace tiempo, dej de ser una pequea provincia para convertirse en una metrpoli digna de ser comparada con cualquier capital europea.

Por otro lado, el invandrare (inmigrante) no slo es aqul que habla el sueco con una fontica extranjera o es pelinegro, sino tambin aqul que, a pesar de haber nacido en Suecia y pronunciar el idioma sueco con fluidez, tiene padres de origen extranjero, aunque stos no tengan necesariamente la cabeza negra ni las costumbres de una cultura extraa. Entonces surge la pregunta: Quin es ms extranjero entre los extranjeros y quin es ms sueco entre los suecos? La respuesta, por su propia naturaleza, es motivo de controversias y nos remite al anlisis de las relaciones genticas o consanguneas entre los individuos que conviven en un mismo territorio.

La combinacin de orgenes tnicos es cada vez ms frecuente y evidente. No es raro encontrar a familias en cuyo seno confluyen todas las razas y culturas, lejos de los prejuicios y los conceptos preconcebidos. La Suecia multirracial es una realidad inminente, por mucho de que los enemigos de la inmigracin e integracin se nieguen a aceptarla, aduciendo que debe conservarse Suecia para los suecos.

Lo que yo quiero, como la inmensa mayora de los ciudadanos, es que este pas extico, donde encontr la solidaridad y la tolerancia, siga siendo un paradigma de la convivencia social, con hombres que tienen el espritu inclinado haca el respeto por la naturaleza y con mujeres que durante el invierno se cierran como capullos y durante el verano se abren como flores. Y, sobre todo, quiero que sea una nacin donde todos podamos conformar un hermoso ramo de razas.





Noticias relacionadas de Suecia

✅ Violento ataque de la extrema derecha sueca, contra SAS
✅ El peligro de lo que está sucediendo en mi Norrköping
✅ Feroz lucha interna sacude a LO - puede amenazar a Löfven
✅ Markus Johnson Castro: Cuando me alejaron de mi madre, le dijeron que yo había muerto
✅ Como Suecia barrió bajo la alfombra los derechos de los Samer

Te puede interesar!

Estados Unidos quiere con
Suecia permite a Huawei q
El pacto secreto entre la


Leonard Cohen y Marianne:
Inteligencia artificial:
La realidad no existe has
estocolmo_agenda
Actividad
Actividad


Ultimas Noticias

De interés