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La dura realidad de Bibi


Por israelenlinea.com
Publicada:2014-05-11

Todos critican a Netanyahu, desde los palestinos hasta el Shimn Peres, quien recientemente lo responsabiliz de paralizar la firma de un acuerdo de paz en 2011.


Ilustracin:israelenlinea.com
Todos critican a Netanyahu, desde los palestinos hasta el Shimn Peres, quien recientemente lo responsabiliz de paralizar la firma de un acuerdo de paz en 2011.

Incluso Estados Unidos, a travs de su enviado especial Martn Indyck, consider que el crecimiento de los asentamientos judos en Cisjordania no slo socava la confianza de los palestinos, sino que pone en riego el futuro de Israel como Estado judo.

A estas crticas se sum lo ocurrido durante en el Da del Recuerdo a los soldados cados en el acto central en cementerio del Monte Herzl en Jerusaln, cuando Bibi fue abucheado por un grupo de familiares y uno de ellos lo encar: Liberaste a los asesinos de nuestros hijos.

Pero adems de ser cuestionado por sus polticas, Netanyahu tambin es criticado por su vida privada. Ahora que pas el peligro de la paz, las prioridades del primer ministro se centran en conseguir una nueva residencia ministerial y un jet privado, public irnicamente Haaretz en su editorial.

Antes del Da de la Independencia, el Gobierno decidi dar a su lder no slo un regalo sino dos: un jet de 70 millones de dlares y una gran mansin al lado de la oficina del primer ministro, a un costo de 650 millones de shkels (unos 190 millones de dlares), agreg el rotativo.

Las crticas contra Bibi llegan en momentos en que fracas la ltima ronda de negociaciones con los palestinos que expir el pasado 29 de abril, bajo la mediacin del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que buscaba un acuerdo para la creacin de dos Estados, con fronteras seguras para Israel.

Los israeles se retiraron de las negociaciones cinco das antes, debido a la reconciliacin entre el movimiento Al Fatah, que gobierna Cisjordania bajo la presidencia de Mahmud Abbs, y la organizacin terrorista Hams, que controla la Franja de Gaza.

En realidad las tratativas se derrumbaron antes, luego de que Netanyahu se negara a cumplir con la ltima etapa de un acuerdo para liberar a 104 presos palestinos, entre ellos 14 ciudadanos rabes israeles, detenidos desde antes de la firma de los Acuerdos de Oslo de 1993.

Para los palestinos, sin embargo, las negociaciones fracasaron por la decisin del Gobierno israel de continuar con la construccin en los asentamientos judos de Cisjordana y en Jerusaln Este, donde piensan proclamar la capital de su futuro Estado.

En momentos en que las tratativas estn paralizadas, Peres afirm que Netanyahu impidi conseguir un acuerdo de paz cuando estaba a punto de firmarse con los palestinos en 2011.

En una entrevista con el Canal 2 de televisin de Israel, el presidente israel explic que l y Abbs haban alcanzado un acuerdo sobre casi todos los puntos en disputa, entre ellos el reconocimiento de Israel como Estado judo y una solucin digna para el problema de los refugiados.

Peres admiti que ese acuerdo no se firm con los palestinos por la objeccin de Netanyahu.

Al rechazar el acuerdo de unidad entre Al Fatah y Hams, Bibi trata de influir en la poltica interna palestina, aunque Abbs ya dio garantas de que el nuevo Gobierno va a reconocer a Israel.

En cuanto a la situacin interna, Netanyahu casi no tiene apoyo para negociar con los palestinos ni en su Gobierno y ni siquiera dentro de su partido, el Likud, y ni que hablar de hacer concesiones dolorosas, como las defini Kerry.

Israel considera a Hams una organizacin terrorista, al igual que Estados Unidos, la Unin Europea (UE) y el Gobierno de facto de Egipto. A esto se suma la posicin de varios miembros del Congreso de Estados Unidos que amenazaron con retirar la ayuda financiera para los palestinos.

Sin embargo, el Departamento de Estado y la UE mostraron ms flexibilidad sobre el acuerdo de unidad, sealando que las negociaciones podran continuar con el nuevo Gobierno palestino, si ste renuncia a la violencia y reconoce a Israel y a los acuerdos internacionales firmados por la OLP.

Pero hay otras cuestiones sin resolver con los palestinos; entre ellas la definicin de Israel como Estado judo.

Bibi defiende a rajatabla esta definicin, pues insiste en que es la nacin de un Estado de gente solamente - el pueblo judo - y no de otro pueblo, pero acepta que los derechos de las minoras seran garantizados en el pas.

Para Netanyahu, es necesario cambiar las leyes bsicas ante el constante asalto sobre aspectos de la legitimidad de Israel. La ley propuesta se agregara constitucionalmente a la Declaracin Indendencia para definir a Israel como un Estado judo.

El tema gener polmica, ya que sobre un total de 8,2 millones de personas que viven en Israel un 20% son rabes.

Segn el acuerdo de unidad entre Al Fatah y Hams, el nuevo Gobierno formado por tecncratas y presidido por Abbs, ser presentado en las prximas semanas, y antes de 2015 se realizarn elecciones presidenciales en Gaza y en Cisjordania.

Si algo se puede aprender del fracaso de esta ltima ronda de negociaciones, es que antes de reanudarlas nuevamente conviene que tanto Netanyahu como Abbs traten resolver sus problemas internos.

Reiniciar tratativas sin visiones polticas claras, sin apoyo mayoritario y sin predisposicin a realizar concesiones difciles ser una nueva crnica de otro revs anunciado.

Written by Guillermo Lipis
israelenlinea.com














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