América Latina | Actualidad

Fragilidad e incertidumbre en la economa mundial


Por Adital_br
Publicada:2014-06-20

Antes de que la economa mundial haya podido recuperarse plenamente de la crisis que comenz hace ms de cinco aos, se est propagando ya el temor de la llegada de una nueva crisis que afectara esta vez a las economas emergentes.


Antes de que la economa mundial haya podido recuperarse plenamente de la crisis que comenz hace ms de cinco aos, se est propagando ya el temor de la llegada de una nueva crisis que afectara esta vez a las economas emergentes.

Una vez ms, la crisis toma por sorpresa a la mayora de los especialistas en asuntos econmicos internacionales. En realidad, las seales de fragilidad financiera externa en varias economas emergentes han sido visibles desde el principio de la crisis financiera en Estados Unidos y en Europa. El Centro del Sur ha insistido en numerosas ocasiones en la amenaza de que el auge de las corrientes de capital, que comenz en la primera mitad de la dcada de 2000 y se mantuvo incluso despus del colapso de Lehman Brothers, est generando graves desequilibrios en los pases en desarrollo que podran traer consigo interrupciones sbitas o inversiones de las corrientes de capital.

El anlisis de las decisiones en materia de polticas en respuesta a la crisis en las economas avanzadas y en especial en Estados Unidos como emisor de la principal moneda de reserva, es fundamental para explicar la situacin actual.

Los gobiernos han sido renuentes a eliminar el sobreendeudamiento causado por la crisis financiera por medio de una restructuracin oportuna, ordenada y exhaustiva de la deuda y han pasado abruptamente de una expansin inicial a la austeridad fiscal. El resultado ha sido una dependencia excesiva de las polticas monetarias para combatir la Gran Recesin y una incursin de los bancos centrales en terrenos inexplorados como el lmite cero para las tasas de inters de intervencin y la adquisicin de obligaciones a largo plazo de emisores pblicos y privados (programas de expansin cuantitativa).

Esta poltica monetaria excesivamente laxa no ha logrado reducir el sobreendeudamiento ni estimular el consumo. Sin embargo, ha causado fragilidad financiera dentro y fuera de los pases, en especial, en las economas emergentes.

El mismo Estados Unidos es vulnerable porque puede que la Reserva Federal no logre abandonar la poltica monetaria excesivamente laxa y normalizar el tamao y la estructura de su balance general sin perturbar el mercado y no puede mantenerla sin que se originen burbujas.

La disminucin de la compra de activos no constituye an una seal de la aplicacin de una poltica monetaria restrictiva ni la normalizacin del balance de la Reserva Federal, pues no reduce el nivel de los activos a largo plazo en su balance sino las compras mensuales. Adems, la Reserva Federal se ha comprometido a mantener las tasas de intervencin en unos niveles histricamente bajos por algn tiempo, incluso aunque la tasa de desempleo se site por debajo de un 6.5 por ciento, si la inflacin sigue siendo baja. Es decir, persisten an las polticas de dinero extremadamente abundante.

Sin embargo, los mercados ya han comenzado a apostar por la normalizacin de la poltica monetaria y sta es la razn principal del aumento de las tasas a largo plazo y de la turbulencia financiera en las economas emergentes.

Cmo responder eficazmente a las dificultades que se avecinan
Sin duda, las polticas aplicadas han contribuido considerablemente al aumento de la vulnerabilidad exterior de varias economas emergentes. Muchos pases que dependen de los productos bsicos han sido incapaces de manejar los auges concomitantes de los precios de los productos bsicos y de las corrientes de capital que comenzaron a principios del siglo XXI y continuaron hasta hace poco tiempo, tras una breve interrupcin entre 2008 y 2009.

Estos pases se han quedado de brazos cruzados ante el dao que la bonanza del ingreso de divisas causa a sus industrias, se han dejado llevar por el auge del consumo impulsado por entradas financieras a corto plazo y por el endeudamiento en el exterior de sus sectores privados y han dejado apreciar sus monedas y aumentar sus dficits externos. Los muros levantados de prisa, mal y demasiado tarde contra las entradas desestabilizadoras de capitales no tienen la envergadura necesaria para evitar la acumulacin de desequilibrios y la fragilidad financiera.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), como organizacin responsable de salvaguardar la estabilidad monetaria y financiera internacional, tampoco ha logrado recomendar polticas sensatas ni en las principales economas avanzadas ni en los pases del Sur.

El FMI ha sido incapaz de identificar correctamente las fuerzas detrs de la expansin de las economas emergentes. Aunque recientemente ha dado un giro a sus polticas, estaba entre quienes hablaban del "auge del Sur y sostenan que las economas emergentes estn suficientemente desconectadas de las fluctuaciones econmicas del Norte y se han convertido en nuevos motores del crecimiento, subestimando as la vulnerabilidad del Sur a los cambios en las polticas y las condiciones del Norte, en particular en Estados Unidos.

Incluso cuando result evidente que las entradas de capital suponan una grave amenaza para la estabilidad macroeconmica y financiera de las economas emergentes, el FMI aconsej evitar en la medida de lo posible los controles de capital y aplicarlos nicamente como ltimo recurso y de manera temporal.

Las medidas de respuesta al empeoramiento de las turbulencias financieras y de la situacin de la balanza de pagos que deberan aplicarse en los pases en desarrollo son similares en muchos aspectos a las medidas recomendadas por el Centro del Sur cuando comenz la Gran Recesin. El objetivo principal debera ser salvaguardar los ingresos y el empleo. Los pases en desarrollo no deberan verse privados de ejercer su derecho a aplicar medidas comerciales legtimas para racionalizar las importaciones por medio de restricciones selectivas a fin de destinar sus escasas divisas a satisfacer necesidades ms apremiantes como la importacin de bienes intermedios, bienes de inversin y productos alimentarios.

Las economas emergentes tambin deberan evitar usar sus reservas para financiar las salidas de capital importantes y persistentes. La experiencia en la materia indica que cuando se endurecen las condiciones financieras mundiales, a los pases con grandes deudas externas y dficits les resulta extremadamente difcil restablecer la "confianza y recuperar el control macroeconmico con el solo hecho de dejar flotar sus monedas libremente y/o aumentar sus tipos de inters. Tampoco deberan recurrir a los prstamos de fuentes oficiales a fin de mantener sus cuentas de capital abiertas y permanecer al da en sus obligaciones con los acreedores e inversores extranjeros. Deberan, en cambio, incluir a los prestamistas y los inversores privados en la solucin de las crisis de la balanza de pagos y de la deuda, entre otras cosas, por medio de restricciones en materia de divisas y moratorias temporales de pagos.

El FMI debera respaldar estas medidas cuando sea necesario mediante la concesin de prstamos a pases con atrasos. Pero el organismo financiero no cuenta actualmente con los recursos necesarios para hacer frente de manera eficaz a una importante contraccin de la liquidez internacional a la que podra dar lugar un cambio en Estados Unidos hacia una poltica monetaria restrictiva.

Tambin podra ser til la asignacin de derechos especiales de giro (DEG) en funcin de las necesidades de los pases y no de sus cuotas. Sin embargo, una mayor responsabilidad recae sobre los bancos centrales de las economas avanzadas y en particular sobre la Reserva Federal de Estados Unidos que, como iniciadores de los impulsos desestabilizadores que amenazan al Sur, pueden y deben actuar como prestamistas casi internacionales de ltimo recurso para las economas emergentes que hacen frente a graves problemas de liquidez por medio de crditos recprocos (acuerdos de swaps) o directamente comprando los bonos soberanos de estos pases. La Reserva Federal podra comprar bonos de estos pases emitidos internacionalmente para sostener sus precios y bonos nacionales para proporcionar liquidez. No hay razn para que los otros principales bancos centrales no hicieran lo mismo.

El camino a seguir
En qu medida deberan usarse estos instrumentos -como las restricciones en materia de divisas y moratorias temporales de pagos, las concesiones de prstamos a pases con atrasos por parte del FMI, la asignacin considerable de DEG, el apoyo a los mercados y el suministro de liquidez por parte de los principales bancos centrales- depende sin duda de las circunstancias particulares de cada economa emergente. Sin embargo, estos mecanismos no convencionales tienen que formar parte de un arsenal de medidas que deben desplegarse en la forma necesaria a fin de alejarse de las soluciones para salir del paso que caracterizaron a las intervenciones pasadas en las crisis de divisas y de la balanza de pagos en el Sur y evitar problemas que hubieran podido ahorrarse.

La economa mundial se enfrenta a un panorama sombro debido principalmente a que las deficiencias sistmicas de la arquitectura econmica y financiera mundial que dieron lugar a la crisis ms grave de la posguerra an persisten. El documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la crisis financiera y econmica mundial y sus efectos sobre el desarrollo celebrada en 2009 reconoce claramente que entre las causas principales de la crisis se encuentran "los puntos dbiles y desequilibrios de larga data, y propuso "reformar y fortalecer la estructura y el sistema financieros internacionales a fin de reducir la probabilidad de que se repitan estas crisis.

En el documento se sealan diversas reas que necesitan reformas sistmicas, como la regulacin de los principales centros financieros, las corrientes internacionales de capital y los mercados financieros, el sistema internacional de reservas y, en particular, la funcin de los DEG, el enfoque internacional de los problemas de la deuda de los pases en desarrollo y los mandatos, polticas y gobernanza de las instituciones financieras internacionales.

Hasta ahora, la comunidad internacional ha sido incapaz de lograr avances significativos en ninguna de estas cuestiones. Es necesario poner estos temas nuevamente sobre la mesa de negociaciones si se quieren evitar las graves repercusiones de nuevas crisis financieras.

*Declaracin presentada en la reunin ministerial del Grupo Intergubernamental de los Veinticuatro para Asuntos Monetarios Internacionales y Desarrollo, celebrada en Washington en abril de 2014.

Martin Khor
Fundador de la Red del Tercer Mundo y director ejecutivo de South Centre (Centro del Sur), una organizacin de pases en desarrollo con sede en Ginebra.













Noticias relacionadas de América Latina

  López Obrador y la irrenunciable integración regional

  Los Años del Cóndor, sistemas de represión transfronteriza sin precedente de América Latina

  El vacunalismo perjudica a Latinoamérica


Te puede interesar!

López Obrador y la irren
Chile busca reactivar ser
Marcos Barraza, el operad


Argentina promulga histó
La teoría de la fuga de
La realidad no existe has
estocolmo



Ultimas Noticias

De interés

Convención Constitucional - Chile
Consultas Servel Chile
Chile a 40 años del Golpe”  title=”Chile a 40 años del Golpe”  border=
Punto Final”  title=”PuntoFinal”  border=
Premio Nobel
Biblioteca Nacional
Memoria chilena
Cine chileno
Ñuque Mapu
estocolmo