Brasil | Gente

Extraordinario homenaje a Marco Antonio Garc韆


Por Agencias
Publicada:2017-07-25

Lo recuerdo, en el GPM, estructura social y territorial del MIR, en el regional Santiago, que a nivel global lo dirig韆 Dagoberto P閞ez y a nivel universitario Ricardo, donde Emilio, Alfonso Ren Chanfreau, era el encargado de la Universidad de Chile.

Marco Aurelio Garc韆.
Se va uno de los mejores del reciente pasado.

Pablo.
El territorio que fue urdiendo el Movimiento de Izquierda Revolucionario chileno (MIR), en su formaci髇 y vida interna, configuraba un mundo de amigos que conspiraban por transformar la vida. A ese mundo, llegaron entre 1968 y 1972 revolucionarios de varios lugares de Am閞ica Latina, singularmente brasile駉s y argentinos, que se integraban portando sus biograf韆s, saberes y sue駉s. Entre los j髒enes que arribaron estaba Marco Aurelio Garc韆, entre nosotros Pablo.

Lo recuerdo, en el GPM, estructura social y territorial del MIR, en el regional Santiago, que a nivel global lo dirig韆 Dagoberto P閞ez y a nivel universitario Ricardo, donde Emilio, Alfonso Ren Chanfreau, era el encargado de la Universidad de Chile. Era visible en esos largos tres a駉s como grupo afectivo con 閘 y otros brasile駉s, la presencia del Hippie Benado, el Moncho Barcel, el Palo Pelaez, la Marcela de medicina y la Viera. En estos contornos militaba Marco Aurelio, ven韆 de las luchas estudiantiles en Brasil contra la dictadura militar de 1964. Brasil era en ese Chile, la mayor referencia de la barbarie dictatorial y un lugar para depositar todo el apoyo posible, ah ten韆mos nuestra mirada solidaria.

Lo vi por primera vez en una escuela de cuadros estudiantil en 1971. Vest韆 con un ligero estilo Mao, fumaba tabaco negro y ten韆 una barba de ruso del siglo XIX. Expuso sobre el mayo franc閟 y la historia de la izquierda en Brasil, movimientos en los cuales hab韆 participado, frente a unos veinte militantes que observaban con atenci髇 el relato y descifraban las mezclas de giros idiom醫icos del portugu閟 al castellano. Por su conceptualizaci髇 parec韆 trotskista, pero por su l骻ica era m醩 que nada leninista. Se distingu韆 por su mesura ir髇ica al exponer, por su claridad y juego con las paradojas. Quiz醩, uno de los rasgos culturales que m醩 atra韆 de muchos brasile駉s era su alegr韆 a flor de piel.

En una reuni髇 ampliada del Regional Santiago, hacia mediados del 1972, me qued la huella de una imagen, Miguel Enr韖uez termin su informe pol韙ico y de a poco se fue vaciando la sala, Marco Aurelio se qued sentado solo tomando notas en un cuaderno, Miguel se aproxim y le tendi la mano. Despu閟 de una sucesi髇 de preguntas sobre Brasil ambos se quedaron algunos minutos. Me fui caminado con Marco Aurelio, luego de un enigm醫ico silencio me dijo 揳dem醩 de muy inteligente y curioso, es muy simp醫ico. Para 閘 esto se convirti en una an閏dota comentada m鷏tiples veces.

Una semana antes del golpe de Estado en Chile, nos vimos en el Caf Santos. Ten韆 preocupaci髇 en su rostro, pero segu韆 con su estilo de s醫ira anal韙ica y rigor para pensar las cosas de la vida y la pol韙ica. Pregunt qu har韆mos con los extranjeros y manifest que 閘 quer韆 jugar un papel digno, ser 鷗il, hacer algo.

El golpe vino acompa馻do de la xenofobia integrista. Durante los primeros meses de fragor de vida y esperanzas rotas se nos perdieron los destinos inmediatos de muchos compa馿ros extranjeros. Ruy Mauro Marini y Marco Aurelio Garc韆, Emir Sader escribieron cartas a Miguel sobre su situaci髇 y disposici髇 a asumir tareas partidarias, as como sus primeras reflexiones sobre lo que hab韆 ocurrido. La decisi髇 de la comisi髇 pol韙ica del Mir, fue que los extranjeros deb韆n salir al exterior a organizar el apoyo a una resistencia que se v韆 muy larga.

En 1976 sal expulsado desde la Penitenciaria de Chile a B閘gica, me traslad a Par韘 para hacerme cargo del MIR en Europa pro decisi髇 del secretariado exterior del partido, funci髇 que Marco Aurelio desempe馻ba con gran eficacia pol韙ica, su apoyo fue noble y leal en cada instante. Marco Aurelio hab韆 organizado el partido en Europa, eran momentos dif韈iles, se discuta sobre la legitimidad del asilo , la estructuraci髇 de los grupos de apoyo y c髆o implementar una amplia solidaridad al MIR en la clandestinidad, que abarcaba desde la izquierda antisist閙ica hasta la social democrata. Ruy Mauro Marini otro Brasile駉 dirig韆 el Comit Exterior del MIR y Emir y Eder Sader desempe馻ban roles protag髇icos en todo el dise駉 pol韙ico del MIR.

Con Marco Aurelio, fuimos juntos a Portugal cuando los ecos de la revoluci髇 de los claveles a鷑 resonaban y los militares de la revoluci髇 de abril junto a muchos otros ten韆n la referencia de Chile en sus an醠isis. El Gitano otro brasile駉 mirista radicado en Lisboa, apoy la organizaci髇 de un acto del MIR en la CUT los trabajadores gritaban las consignas del MIR. Los ojos de Marco Aurelio, ojos eran distintos en portugu閟, alud韆n a clima conocido a familiaridad de habla. Portugal fue una historia bella, tenerlo como gu韆 de Lisboa y amigo de los amigos de Chile fue un privilegio.

Un d韆 se fue con identidad falsa al Chile de Pinochet, hizo un contacto de clandestinidad rigurosa. Eso, no era el acto de alguien de un compromiso l醔il, se reuni con nuestro cura, Germ醤 Cort閟, sali Santiago la Habana, hac韆 Europa nos tra韆 an醠isis e informe de todo y de cada cosa que pudiera, el que present sin aspavientos ante la Direcci髇 del MIR en Par韘, en medio del asombro y respeto de muchos compa馿ros, lleg sin barba y riendo porque no lo reconoc韆mos. Durante alg鷑 tiempo el que no fueran chilenos los que dirig韆n el MIR en Europa y Am閞ica Latina no era f醕il para algunos de nuestros camaradas. Marco Aurelio, se gan sin retorica con este ingreso de alto riesgo, a un pa韘 que no era el suyo el respeto amplio y duradero.

En esos meses me viene a Am閞ica Latina m醩 por convicci髇 que por otro tema, pero nos mantuvimos conectados guardando b醩icas normas de seguridad. De pronto con meses de interrupciones, comenzamos a escribirnos varias notas mensuales. Tambi閚 ocurrieron periodos de silencio en virtud del fragor de los a駉s.

Marco Aurelio junto con muchos otros se encontraba abocado a la formaci髇 del Partido de los Trabajadores, desde antes de su regreso a Brasil. Ese proyecto era una lecci髇 para nosotros como miristas, en tanto alud韆 con saber e instituci髇 a un nuevo periodo de las luchas revolucionarias en toda la regi髇. Signado por los estrechos v韓culos entre democracia y revoluci髇 y tambi閚 por una concepci髇 de partido amplio, heterog閚eo en un cuadro mundial que aceleradamente se hac韆 distinto a las d閏adas anteriores. El Partido de los Trabajadores emerg韆 como un agrupamiento formidable y distinto a las culturas convencionales de izquierdo en toda Am閞ica Latina, esta formaci髇 sal韆 del largo repliegue de las luchas de izquierda en Brasil. Marco Aurelio fue uno de sus grandes arquitectos y activista de los esfuerzos cotidianos.

燛l, con mucho tino siempre intent evitar nuestra divisi髇 en el MIR. Nos vimos en el primero y segundo foro de Sao Paulo, al cual asist con Nelson Guti閞rez y luego algunas veces en Chile. El 4 de septiembre de 1990 en el funeral de Salvador Allende compartimos varias horas en esa densa ma馻na y por la noche cenamos en mi casa con Diez Canseco, socialista peruano.

En todas estas ocasiones regres醔amos a la historia del MIR en clave m醩 韓tima que pol韙ica, m醩 d鷆til que formal. A sus miradas sobre Miguel, Edgardo y con oculto dolor sobre muchos de nuestros compa馿ros muertos. En M閤ico cenamos en casa de Neus Espresate, notable cofundadora y directora de la Editorial Era, mi suegra en esos a駉s, quien contribuy a conservar la memoria y a que se escuchar醤 las voces de quienes abogaban por el derrumbe de todos los dogmatismos. Neus muri a comienzos de este a駉, inquieta por el regreso de una derecha oscurantista en muchos lugares del mundo, contra la cual luch toda su vida. Acordaron hacer una historia de la izquierda brasile馻 de la d閏ada de los sesenta, pero conspiraron las actividades pol韙icas siempre urgentes.

Luego nos vimos nuevamente en M閤ico, ser韆 la m醩 larga conversaci髇 en muchos a駉s. Le present a Ra鷏 羖varez Gar韓 uno de los hist髍icos del 1968 mexicano, se cayeron bien, la simpat韆 con reflexi髇 los hizo dos compatibles. Ten韆n el 68 y la unidad Latinoamericana integrada en sus poros. Esta vez Marco Aurelio compr m醩 pel韈ulas que libros y m醩 m鷖ica que ensayos, nos quedamos m醩 tiempo de paso en la Casa azul de Frida Kahlo que en la de Trotsky, estaba buscando condiciones para escribir desde su existencia sobre las luchas colectivas de tantas d閏adas. Pensado ahora, dimensiono el magn韋ico repertorio existencial y pol韙ico de Brasil, Francia, Chile, Portugal, Brasil y luego toda la regi髇. Apoyando a los nexos, acuerdos y alianzas de toda esta izquierda, a la cual conoc韆 desde dentro, y a la cual jam醩 abandono. De forma efectiva Marco Aurelio, fue de dos 閜ocas de la historia amplia de la regi髇. Tributo a las d閏adas de los a駉s 50, 60, y 70 con sus l骻icas y culturas pol韙icas, y fue de los a駉s 80 hasta hoy. Momentos de dram醫icos giros y mutaciones. No se congelo en s mismo y mantuvo su compromiso con los humildes de cada lugar.

En el 2011 nos encontramos en Ecuador, Marco Aurelio, formaba parte junto a Rafael Follonier, Porfirio Mu駉z Ledo, Carolina Escobar Sarti, Marigen Hornkohl y el Juez Baltazar Garz髇, de la veedur韆 internacional que hab韆 arribado al pa韘 con el objeto de observar los avances en el proceso de reforma y reestructuraci髇 de la justicia ecuatoriana. Como siempre sus breves intervenciones fueron agudas, compitiendo en an閏dotas e iron韆s con Mu駉z Ledo, ambos protagonizaron un contrapunto generacional sobre la izquierda continental, saga que abarc desde la Junta Coordinadora Revolucionar韆 del Cono Sur hasta el PRI, el PRD y el nacionalismo militar peruano de los a駉s 60.

Hace tres semanas me envi un correo, su preocupaci髇 por el futuro de Brasil era m醩 aguda que hace algunos meses. El 20 de julio me atrap la llamada de un Rafael Follonier conmocionado por la muerte de Marco Aurelio. Hay noticias que no quieres escuchar.

A nosotros se nos fue un gran amigo, a la regi髇 uno de los m醩 eficientes, s髄idos y delicados estrategas de la unidad continental, portador de un pragmatismo con sentido hist髍ico y de una visi髇 que alcanza el horizonte. A cada uno de los que militamos con 閘 en Chile en ese MIR, que signific tanta determinaci髇 de justicia e igualdad y luego con su valiente rol en la resistencia, nos deja un vac韔, era un militante con una enorme anchura humana e intelectual a prueba del tiempo y las vicisitudes del destino.

Desde hace algunos a駉s, se ha comenzado abrir un nuevo ciclo, a鷑 vacilante y en disputa en nuestra vida hist髍ica, en que busca abrirse paso el conservadurismo liberal frente a una nueva izquierda social y pol韙ica, En esta nueva trama las personificaciones como las de Marco Aurelio Garc韆 har醤 desmedida falta, en un siglo XXI que requiere tanto de la audacia, como de la sabidur韆 pol韙ica para seguir urdiendo un futuro latinoamericano diferente, m醩 humano, m醩 justo, inclusivo, igualitario y democr醫ico.

Fuente:Red/Charquican/Pablo.




Esse governo est plantando uma trag閐ia nesse pa韘, por Marco Aur閘io Garcia






Noticias relacionadas de Brasil

✅ El expresidente brasile帽o Lula fue liberado de prisi贸n y retorna a la pol铆tica
✅ Brasil: Revelan evidencias de la relaci贸n de Bolsonaro con el asesino de Marielle Franco
✅ Se Incendia el Amazonas !!
✅ Solicitan juicio pol铆tico contra Bolsonaro por caso Santa Cruz
✅ Fiscales de Brasil acusaron a Lula, para evitar que ganara las elecciones de 2018

Te puede interesar!

LUZ SOBRE LUZ: LA CENSURA
Apruebo: para que el S铆
El pacto secreto entre la


Leonard Cohen y Marianne:
Inteligencia artificial:
La realidad no existe has
estocolmo_agenda
Actividad
Actividad


Ultimas Noticias

De inter茅s

Consultas Servel Chile
Chile a 40 a帽os del Golpe鈥  title=鈥滳hile a 40 a帽os del Golpe鈥  border=
Punto Final鈥  title=鈥漃untoFinal鈥  border=
Premio Nobel
Biblioteca Nacional
Memoria chilena
Cine chileno
Ñuque Mapu
Ñuque Mapu
estocolmo