Oriente Medio | Conflicto

Derrotado en Siria, EEUU ya prepara otras guerras


Por Agencias
Publicada:2017-10-13

Por primera vez en muchas dcadas, los militaristas globalizadores de Washington y sus aliados incondicionales de la OTAN e Israel han sufrido una derrota en Oriente Medio


Por primera vez en muchas dcadas, los militaristas globalizadores de Washington y sus aliados incondicionales de la OTAN e Israel han sufrido una derrota en Oriente Medio al no poder destruir el Estado sirio y derrocar a su presidente, Bashar Asad, despus de ms de cinco aos de subversin, terror, sanciones y guerra.

La reciente derrota en Deir Ezzor de los yihadistas de Daesh, entrenados y armados por EEUU y sus aliados, a manos del Ejrcito rabe Sirio con la ayuda de la aviacin rusa, significa un duro golpe al plan norteamericano elaborado en 2001 y anunciado por el general Wesley Clark en 2007. Dicho plan consista en invadir y controlar a siete pases en Oriente Medio y, entre ellos, Siria.

Tal es la situacin en esta parte del globo que Donald Trump decidi recortar el programa de la CIA para apoyar al Ejrcito Libre Sirio (ELS), lo que oblig a los dirigentes de Langley a empezar la evacuacin de sus huestes de los grupos de Usud Sharquiya y Mrtir Ahmad a Jordania y Arabia Saud.

Lo interesante es que en las conversaciones entre Washington y Mosc, la Casa Blanca cedi aparentemente el derecho de la toma de decisiones en Siria al ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergui Lavrov, prometiendo su no interferencia. Segn este arreglo, la frontera entre Siria y Jordania estar libre de las tropas de Hizbul y del grupo sirio del Estado Islmico (Daesh) Khalid al Waleed, cuyo Ejrcito se retirar 16 kilmetros dentro de Jordania.


Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia estn empeorando, por lo cual es posible que Washington trate de utilizar diferentes grupos islamistas con tal de desestabilizar la situacin en las repblicas de Asia Central, por lo que Rusia sigue vigilando el estado de las cosas en la regin.

LEER: Rusia en Afganistn?
Se acord que los tanques, aviones de guerra, los soldados no estarn permitidos all y que la zona estar bajo el control del Gobierno de Siria, que estar a cargo del retorno de refugiados sirios de Jordania.

El acuerdo entre Mosc y Washington incluye tambin el aumento de las tropas rusas para el mantenimiento de la paz en el sur de 400 a 1.000 efectivos, y el despliegue de sus militares en el norte en la ciudad Alepo y Al Ghouta el cinturn agrcola alrededor de Damasco. Sergui Lavrov ya anunci que Rusia, Siria, Jordania, Turqua, Arabia Saud, Irn y EEUU acordaron el establecimiento de cuatro Zonas de Decrecimiento del Conflicto: la primera, en Idlib y Latakia; la segunda, en las provincias de Hama y Alepo; la tercera, en Ghouta; y la cuarta, en las provincias de Daraa y Quneitra. Lavrov asegur tambin que estas zonas no significan la particin de Siria, sino que durarn solamente seis meses para estabilizar el pas.

La entrada de Mosc en el conflicto, junto con la creciente influencia yihadista entre los grupos rebeldes, oblig a los Estados Unidos a realinear su posicin y a conformarse con un nuevo objetivo informal: detener a Irn. Estados Unidos, ahora liderado por el inconformista presidente Donald Trump, sospecha que Irn est tratando de establecer un punto de apoyo a largo plazo para construir un corredor internacional de influencia que se extiende desde Tehern a Beirut y Washington est luchando para detenerlo.

El jefe de los destacamentos militares rusos en Siria, general Alexandr Lapin, declar el pasado 12 de septiembre que el 85% del territorio sirio ya est libre de los terroristas de Daesh y sus ramificaciones, como Al Nusra y otras. Hay una creciente fuga de los yihadistas a Jordania, Arabia Saud y, en especial, a Irak.

Tambin se increment la transferencia de dinero del Estado Islmico a la Unin Europea que, en el futuro, podra utilizarse para activar clulas dormidas de los terroristas en Europa. Aparentemente, la guerra en Siria est terminando, pero, lamentablemente, esto no significa que el yihadismo est muriendo, pues su creador, el Estado Profundo (EEUU), est preparando otras misiones para sus integrantes.

Mientras tanto, est depurando a sus terroristas haciendo caer misiles y bombas selectivamente a los convoyes de vehculos y buses de los combatientes y sus familiares, que estn abandonando Deir Ezzor con permiso de los rusos.

La CIA est tratando de encontrar y destruir todos los documentos en manos de los yihadistas de Daesh que pudieran aportar datos comprometedores sobre el papel de la CIA, la DIA y del Departamento de Estado en la diseminacin del terrorismo programado en Siria y, en general, en Oriente Medio.

Al ceder el control sobre Siria a Rusia y tras abolir el puesto de enviado especial para Siria, los estadounidenses han reconocido prcticamente una derrota estratgica de Daesh en Siria, lo que no significa su final. Actualmente, los servicios de inteligencia de EEUU estn salvando a los mejores cuadros del yihadismo, sobre todo a los rusohablantes, para trasladarlos a Eurasia y, en especial, a Afganistn y Pakistn.

En realidad, los norteamericanos en Siria hacen con sus terroristas lo mismo que haban hecho con los miembros del nazismo alemn a los que consideraban valiosos para la lucha contra la URSS despus de la Segunda Guerra Mundial, o con los integrantes del Escuadrn 731 del Japn (especialistas en armas biolgicas, que hicieron los experimentos ms crueles en el Siglo XX).

Todos los criminales de guerra considerados de importancia para la seguridad nacional norteamericana fueron evacuados a pases seguros, es decir, a territorios aliados o a EEUU para su posterior uso.

El creador de mad mullah para aterrorizar a los soviticos en Afganistn en los aos 1980, Zbigniew Brzezinski, est muerto, pero su consigna, Cualquiera que controle Eurasia, controlar el mundo, est incorporada por Washington en su doctrina Full Spectrum Dominance.

Por el momento, eligieron a Afganistn para ser el nuevo califato de Daesh, desde donde piensan enviar a sus yihadistas a sus vecinos, las ex repblicas socialistas de Tayikistn, Turkmenistn y Uzbekistn, y su posterior traslado a Rusia. Tambin Afganistn tiene frontera con China, Irn y Pakistn. Desde 2001, Washington est considerando como necesario desestabilizar la situacin en Asia Central a travs del terrorismo programado para detener el avance de Rusia y China hacia la creacin de un mundo multipolar.

EEUU ya planific su permanencia indefinida en Afganistn e hizo aumentar sus tropas en este pas hasta los 12.000 efectivos, contando tambin con unos 30.000 mercenarios, de los cuales los medios de comunicacin globalizados prefieren mantener silencio.

No se trata de estabilizar el pas ni de fortalecer la democracia, algo de lo que les gusta a hablar a los lderes de la Casa Blanca. Barack Obama no lo pudo hacer ni con 70.000 soldados estadounidenses, 30.000 militares de la OTAN ni 100.000 mercenarios gastando 100.000 millones de dlares. Trump sigue manteniendo al actual Gobierno afgano con 35.000 millones de dlares al ao.

Sin embargo, a lo que aspira el Gobierno de Trump no es solamente a seguir sin interrupcin la produccin del opio en Afganistn, que es aproximadamente de 8.000 toneladas al ao, sino tambin hacer fracasar los intentos de Rusia de lograr un acuerdo con los talibanes respecto al futuro del pas.

Washington est contra la llegada de este movimiento al poder. Tambin el Departamento de Estado est interesado en hacer participar a la India en la zona y, a la vez, hacer trasladar la guerra de Afganistn a Pakistn y as, de paso, poner fin al corredor econmico chino-paquistan.

La India es enemigo de Pakistn y, por eso, los lderes paquistanes estn interesados en mantener vnculos con grupos como los talibanes, que son capaces de mantener a la India fuera de Afganistn. Frente a esta estrategia paquistan, Washington decidi acusar simplemente a Pakistn de ser "el paraso para los terroristas". Sin embargo, la causa principal de la irritacin de la Casa Blanca y su decisin de desestabilizar a Pakistn radica en el acercamiento de este pas a Rusia y, sobre todo, a China. Actualmente, cualquier pas en Asia que se atreve a tratar de salir de la rbita de EEUU, inmediatamente se convierte en el blanco de los ataques terroristas del Estado Islmico.

Justamente cuando el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, estaba de gira en Mosc visitando a Putin, se produjo un atentado sanguinario perpetrado por el grupo insurgente Maute, afiliado a Daesh en Marawi, lo que oblig a Duterte a retornar inmediatamente a Filipinas.

Tambin los ltimos enfrentamientos entre budistas y musulmanes rohiny en Myanmar (Birmania), uno de los 49 pases del continente asitico, es parte de la estrategia estadounidense de hacer fracasar o simplemente no permitir la puesta en marcha del proyecto chino Iniciativa del Cinturn y Ruta de la Seda (BRI). Dicho proyecto est siendo promovido actualmente el presidente chino, Xi Jinping.

Myanmar est ubicado precisamente en el camino del BRI, igual que Afganistn y Pakistn. El proyecto chino conectara Europa, Asia del Sur, Asia del Este, Asia Central y Oriente Medio. En total, abarcara 60 pases que poseen el 75% de todos los recursos energticos del planeta, produce el 56% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y da albergue al 70% de la poblacin mundial.

Por supuesto, EEUU no est dispuesto a tolerar esta injerencia en su divina misin de hegemona mundial. Como no tiene condiciones para hacer una guerra contra China, Rusia e Irn, apela a su tctica del caos y terrorismo programado.

Sin embargo, a pesar de los miles de millones de dlares que gast en Siria, no pudo sacar del poder a Bashar Asad ni balcanizar el pas debido al surgimiento de Rusia como una potencia militar con sus propios intereses geoestratgicos y geoeconmicos en Oriente Medio.

Los lderes de esta regin se han dado cuenta de quin es quin y, uno tras otro, tuvieron que hacer esfuerzos para acercarse a Mosc. Inclusive el rey de Arabia Saud, Salmn bin Abdulaziz, que era un enemigo mortal de Rusia, ya dej de exigir la salida de Bashar Asad de la Presidencia de Siria y est preparndose para su viaje a la capital rusa.

Todos los pases en Oriente Medio se han dado cuenta de que solamente los rusos pueden poner fin al conflicto sirio. Desde all, todos los caminos actualmente llevan a Mosc.
Vicky Pelez/Sputnik

Un juego de grandes poderes"
Como los Estados Unidos han perdido esencialmente su punto de apoyo en el este de Siria, Irn an puede encontrar obstculos importantes para sus planes a largo plazo para la regin. Aram Nerguizian, asociado snior del Centro de Estudios Estratgicos e Internacionales, dice que, a medida que Estados Unidos concluye su campaa anti ISIS y Assad reafirma el control, los observadores estaran ms interesados en examinar cmo se desarrolla la relacin estratgica entre Irn y Rusia.
Las dos potencias formaron una alianza de conveniencia en respuesta al conflicto, pero la voluntad de Rusia de comprometerse amigablemente con los dos grandes enemigos de Irn, Israel y Arabia Saudita, puede erosionar la tolerancia de Mosc y Tehern. China tambin tiene una participacin en la regin como parte de su mayor iniciativa "One Belt One Road", lo que significa que la Siria de posguerra probablemente continuar siendo un teatro para varias potencias internacionales importantes.
"Cmo estarn de acuerdo las grandes potencias en no estar de acuerdo con las esferas de influencia?" Nerguizian le dice a Newsweek. "Todava es un juego de grandes potencias".


Newsweek





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