Italia | Literatura

El cementerio de Praga


Por Mayra José P Braca
Publicada:2011-07-19

Umberto Eco (Alessandria, Piamonte, 1932) ha rescatado el aristocrtico placer de desagradar. El cementerio de Praga no es una obra polticamente incorrecta. Simplemente es una novela que recupera el espritu irreverente y provocador de la gran literatura. La literatura apenas logra respirar en una poca que ha impuesto silenciosamente la autocensura. Nunca se public tanto y nunca prolifer tanto la mediocridad. Es cierto que Umberto Eco escoge un gnero poco exigente. La novela histrica ha conquistado al pblico, repitiendo los esquemas narrativos del folletn decimonnico.

Umberto Eco ha resuelto esta limitacin, adoptando la forma de un diario sin ninguna pretensin ejemplarizante. Ambientada en la Italia de la segunda mitad del siglo XIX, el protagonista es el capitn Simone Simonini, un personaje tan antiptico como inolvidable. No es un hroe y carece incluso de la grandeza de los villanos. No es el infame y refinado conde Fosco de La dama de blanco (1860), de Wilkie Collins, pero en su destino tambin se cruzarn los carbonarios, los servicios secretos y las revoluciones romnticas.

El capitn Simone Simonini participa en todos los acontecimientos relevantes de su tiempo, asumiendo diferentes identidades. Umberto Eco juega con el desdoblamiento de la personalidad para mostrar la impostura y la confusin interior de Simonini. Simonini ser alumno de los jesuitas, oficial del ejrcito, conspirador, falsificador, terrorista y convivir con la sospecha de ser otro, el misterioso abate Dalla Piccola.

Este recurso no evoca tanto la figura del Dr. Jekyll y Mr. Hyde como las alucinaciones de Wilkie Collins, adicto al opio y al ludano, hasta el extremo de elaborar delirios paranoicos, que inventaron un doble imaginario: Ghost Wilkie. Umberto Eco recorre medio siglo de intrigas, conspiraciones, escndalos, revueltas polticas y estrepitosos fracasos. Nos habla del definitivo ascenso de la burguesa, la aparicin del proletariado, la influencia de las logias masnicas, las peripecias de la comunidad juda, la experiencia revolucionaria de la Comuna y el caso Dreyfus, los pogromos y la gestacin de Los protocolos de los sabios de Sin, el panfleto que se publicara por primera vez en la Rusia zarista en 1903, pero que slo es una copia del Dilogo en los infiernos entre Maquiavelo y Rousseau de Maurice Joly.

Umberto Eco no juega a ser Stendhal ni Gustave Flaubert. Sus personajes carecen de la profundidad psicolgica de Emma Bovary o Julien Sorel. En realidad, todos rebosan la personalidad de su autor. Y esto, lejos de ser un defecto, es un mrito en una novela que ya no poda discurrir con la inocencia de los grandes clsicos del XIX. Umberto Eco no disimula su flirteo con Eugne Sue o los Dumas, pero El cementerio de Praga no es un best-seller, sino una novela posmoderna. El nombre de la rosa (1980) queda demasiado lejos. Las referencias a Jorge Luis Borges, Arthur Conan Doyle, Edgar Allan Poe, Guillermo de Ockham o los cdices miniados han sido reemplazadas por una prosa que ha situado al propio Umberto Eco en el centro de la narracin. Al margen del aspecto policial de la trama, lo que prevalece es un egotismo autocomplaciente con unas notables dosis de terrorismo emocional e intelectual. Pero el narrador Umberto Eco no necesita excusarse. No pretende ensear nada. Se halla en la cumbre y en el tramo final de una dilatada carrera acadmica y literaria. Esa privilegiada posicin le permite hablar con una incontenible libertad. Incontenible e irritante, pues El cementerio de Praga aplica los principios estratgicos de la guerra total. No hay objetivos legtimos y daos colaterales.

La literatura de Umberto Eco es un bombardeo indiscriminado que no respeta ningn protocolo de guerra. Los alemanes son el ms bajo nivel de humanidad concebible; los franceses son orgullosos ms all de todo lmite y matan por aburrimiento; los italianos son arteros y taimados; los curas repiten que su reino no es de este mundo, pero ponen las manos encima de todo lo que pueden mangonear; los jesuitas son masones vestidos de mujer; las mujeres meretrices que propagan la sfilis. Es preferible disfrutar de los placeres culinarios que chapotear en las aguas oscuras del sexo.

De todos los agravios, los ms intolerables estn reservados a los judos. El pueblo deicida desprende un olor nauseabundo. Es la misma fetidez que se aprecia en los pederastas y en pueblos salvajes que practican el canibalismo. Los judos no enferman porque son los portadores de una peste permanente que los defiende de la peste ordinaria. Es falso que Jess fuera judo. Jess era de raza cltica, rubio y de ojos azules. Los judos son cada vez ms peligrosos, pues se han convertido en los agentes de la subversin anarquista y comunista.

La publicacin de El cementerio de Praga ya ha levantado ampollas en la Iglesia catlica y la comunidad juda. Se puede acusar a Umberto Eco de oportunismo, insensatez o insensibilidad? Detrs de la prosa erudita, cuidadosamente elaborada, pero sin filigranas estilsticas, asoman las orejas un nio que se re de los prejuicios de su tiempo. Los prejuicios de nuestro tiempo ya no son los del siglo XIX. La pasin nacionalista se ha desinflado y la Shoah ha liquidado el antisemitismo. Los prejuicios ahora se disfrazan de retrica democrtica, escamoteando su peligroso lastre de intolerancia. Se atreve alguien a decir en voz alta que la Lolita de Nabokov tena 11 aos o que Anas Nin vivi un apasionado idilio con su padre? Umberto Eco ha escrito una novela intempestiva y molesta, pero a fin de cuentas la funcin del escritor consiste en molestar e irritar. En El cementerio de Praga ya no est la sombra de Borges, sino una bilis que nos recuerda a Po Baroja, complacido de ser a ojos de los nios el hombre malo de Itzea.



Por:Rafael NARBONA

Fuente:www.elcultural.es







Noticias relacionadas de Italia

✅ ITALIA VIVE LO IRREAL POR EL COVID-19
✅ Zlatan lanza una recaudación de fondos: Si el virus no va a Zlatan, Zlatan va al virus
✅ Italia lucha para contener el primer gran brote de coronavirus en Europa
✅ Matteo Salvini despojado de su inmunidad legislativa
✅ LETIZIA BATTAGLIA, LA PRIMERA FOTORREPORTERA ITALIANA

Te puede interesar!

El gobierno sueco quiere
Apruebo: para que el Sí
El pacto secreto entre la


Leonard Cohen y Marianne:
Inteligencia artificial:
La realidad no existe has
Mapping 2019 Convid
estocolmo_agenda
Actividad
Actividad


Ultimas Noticias

De interés

Chile a 40 años del Golpe”  title=”Chile a 40 años del Golpe”  border=
Punto Final”  title=”PuntoFinal”  border=
Premio Nobel
Biblioteca Nacional
Memoria chilena
Cine chileno
Ñuque Mapu
Ñuque Mapu